Mucho se ha dicho sobre la importancia de la educación técnica en nuestro país para la construcción de un desarrollo más equitativo. Durante años, le dimos la espalda a la formación de las potencialidades profesionales de nuestros ciudadanos, especialmente en los más jóvenes.


Hoy, cuando aspiramos a dejar el calificativo de 'país en desarrollo', sufrimos las consecuencias de no contar con el capital humano que impulse el desarrollo. Afortunadamente, la sociedad civil y una parte de nuestra dirigencia política ha entendido que no existe desarrollo económico (ni humano) sin una adecuada política educativa. Si queremos dejar de ser meros anfitriones de encuentros internacionales para ser protagonistas es preciso cambiar de dirección.


En ese contexto, PODER entrevistó a Alberto Bejarano Heredia, vicerrector del Instituto Superior Avansys y PhD. en Management Sciences por Esade. Él nos recordó la tarea pendiente que tenemos como país en el impulso de la educación técnica. “Tenemos un déficit de,aproximadamente, 600 mil profesionales técnicos”, señaló. El panorama, sin embargo, empieza a iluminarse. Cada año aumenta la demanda del mercado por especialistas en las áreas de mecánica, minería (mantenimiento de maquinaria pesada), comunicaciones o diseño de interiores. Y lo más interesante de todo es el correlato económico registrado en sitio web ponteencarrera: un técnico especializado en metalurgia, petróleo y minería gana, en promedio, S/3077. Un ingreso similar existe en el área de Arquitectura y Urbanismo (S/3093).



¿Por qué es importante la educación técnica en el desarrollo de un país, y específicamente en un país latinoamericano como el nuestro?


Los organismos multilaterales como la OCDE, institución a la cual nosotros estamos aspirando a formar parte, reconocen que uno de los factores para el crecimiento, para la innovación y el desarrollo de un país, es su capital humano y este está definido en términos del nivel educativo, las capacidades y la posibilidad de innovación que tenga dicho capital humano. Entonces la educación para un país es un factor de verdadero desarrollo.



¿Cómo conciliar la demanda del mercado de profesionales técnicos con la vocación del estudiante?


No existe una dicotomía entre la vocación que pueden tener las personas y la demanda del mercado laboral. El desarrollo de una vocación no ocurre solo cuando tienes 15 a 16 años. Existen estudios que determinan que los ciclos de carrera se dan en las personas cada tres y cinco años, es decir, cada cierto tiempo redefinimos lo que queremos hacer: es un proceso permanente.


La respuesta para conciliar la vocación con el mercado laboral es información, que permita conocer todas las oportunidades que existen. En estos momentos, hay oportunidades laborales en carreras ligadas al diseño, la comunicación, la salud y el comercio. Existe una actitud enfocada solamente a dar orientación sobre las carreras más conocidas y a veces ya muy saturadas y no en la vocación. Por ello, el Estado y la sociedad deben difundir más información sobre las carreras técnicas en los diversos campos del sector productivo. Hay muchas vocaciones que no se consolidan por falta de información.


El panorama de las carreras técnicas es mejor que el registrado hace 10 o 15 años. ¿A qué se debe ello?


Si y debido a varios factores. Tradicionalmente, la educación técnica tuvo una subvaloración social y esta se debió fundamentalmente a la fragmentación del sistema educativo. Este ofrecía para el joven que terminaba secundaria dos opciones: la educación superior tecnológica y la educación superior universitaria. Así, una persona de 16 años que terminaba la educación básica, luego de 3 años, es decir, a los 19 o 20 años era un profesional técnico pero no tenía opciones de avanzar en caso deseara continuar sus estudios. No existía una modalidad para ello. Afortunadamente, la nueva Ley de Educación Superior Tecnológica ha corregido eso y ha generado la posibilidad de que un joven pueda terminar sus estudios, elegir una primera capacitación como auxiliar técnico de 40 créditos, luego sumar 40 créditos más, y así convertirse en técnico con 80 créditos y si llega a 120 puede titularse como profesional técnico. Si después de insertarse en el mundo laboral desea volver a las aulas puede obtener un bachillerato y seguir estudios de postgrado.


A propósito de la ley que ha mencionado, ¿cuál es debe ser el rol del Estado en el desarrollo de la educación técnica?


El Estado debe ser un promotor de la educación tecnológica. Lo países que más han crecido y que se han posicionado como economías sólidas, son aquellos donde la educación pública es igual o de mejor calidad que la privada. Más que regular excesivamente la educación, y fiscalizar más a las instituciones privadas que a las públicas, el Estado debería ocuparse de que la educación pública en cualquier nivel, básica o superior, sea mejor que la privada. Esto va a obligar, por una ley simple de mercado, que las instituciones privadas estén obligadas a ofrecer un servicio de calidad.


¿Y en qué debería potenciarse?


Hay que compatibilizar la normativa con la de otros sectores. Por ejemplo, la normativa que regula las experiencias formativas en situaciones reales de trabajo. Esto es un tema muy positivo para la formación tecnológica porque obliga que todas las instituciones incorporen experiencias formativas como proyectos productivos o pasantías en empresas, por ejemplo. Sin embargo, en el Ministerio del Trabajo esta modalidad no corresponde porque exige que todo sea calificado como prácticas profesionales o preprofesionales. Entonces, falta adaptar esta normativa para que facilite que las empresas puedan recibir estudiantes, sin que necesariamente se incorporen a la masa laboral porque todavía están estudiando.


Si nosotros flexibilizamos esta legislación va a permitir que mayores jóvenes, como sucede en Alemania, estén presentes en las instalaciones y las experiencias formativas se vean beneficiadas con un entorno empresarial.


¿Cuál es el perfil de un estudiante de Avansys?


El profesional técnico que se forma en Avansys es un especialista con excelentes oportunidades de desarrollo en las empresas. Normalmente, se incorpora a una empresa existente y luego de un periodo de dos o tres años, un grupo considerable de ellos desarrolla una propia firma y empieza a formar una red de clientes.


El surgimiento de los emprendimientos está relacionado con la dinámica de outsourcing que prevalece en el sector productivo. Antes, tenía su propio equipo de mantenimiento, contabilidad, cobranza, marketing y similares. En la actualidad, estos servicios son atendidos por empresas satélites. Es una orquestación de empresas para brindar un servicio o producto.


Otro aspecto importante de la educación superior es la acreditación.


Hay un aspecto que es importante señalar con relación a la acreditación. Esta no es un fin, sino un medio. La acreditación es una herramienta para asegurar que la oferta formativa esté estructura de tal manera que los resultados y objetivos educacionales se logren. Es una forma de organización que respalda tu servicio educativo. Ese es el lugar que debe darse a la acreditación.


Volvamos un poco hacia el mercado laboral, ¿cuáles son las expectativas de los empresarios respecto a los profesionales técnicos?


Tienen una expectativa positiva y los reconocen como una fuente importante de competitividad. Hay que recordar que más del 50% de la empresas tienen dificultades para contratar profesionales técnicos que tengan competencias claras en su especialidad, proactividad, iniciativa y capacidad de trabajo en equipo, que ayude a que las empresas puedan enfrentar el creciente entorno competitivo no solo a nivel nacional, sino global.


La educación técnica tiene como característica la formación de profesionales con capacidad de innovar y generar cambios. Ese es el medicamento a la vena que necesita el capital humano de una empresa que desea crecer.


Finalmente, ¿por qué es importante que los jóvenes sigan su vocación?


Hay que dejar atrás esa angustia que tenemos por el empleo en carreras más conocidas y dejar que los jóvenes fortalezcan sus capacidades en aquello que les apasiona. Lo único que tenemos que pedirles a los jóvenes es, en lo que decidan estudiar, sean los mejores. ¿Un joven quiere ser ebanista? Muy bien que lo haga. ¿Hay algún ebanista bueno que no sea altamente demandado?, ¿es mejor que estudie, por 5 años, una carrera que no lo apasiona para luego estar subempleado?




En este enlace puede ver un video sobre la formación dual en Alemania.