Foto: Andina.
Por Ivan Lanegra
Profesor de Ciencia Política y Gobierno en la PUCP y en la Universidad del Pacífico


Aunque a mediados del siglo XIX el Perú abolió la esclavitud, las prácticas de servidumbre se mantuvieron durante casi los 150 años de nuestra vida republicana, afectando a población afroperuana, a la indígena así como a la de origen chino. No es extraño, por lo tanto, que en pleno siglo XXI, la discriminación y los prejuicios racistas sigan siendo característicos de nuestra sociedad. Además, junto a los pueblos indígenas, la población afroperuana es uno de los grupos que menos ha avanzado en términos de desarrollo humano, respecto de otros grupos poblacionales. Junto a la agenda indígena –que hemos explicado con detalle en un artículo anterior– resultaba crucial desarrollar un plan para enfrentar estos desafíos.


1. POLÍTICA Y AGENDA PARA LA POBLACIÓN AFROPERUANA

El Estado carecía hasta el año 2013 tanto de un órgano especializado como de una política pública dirigida específicamente a los afroperuanos. A fines del año 2011, el Ministerio de Cultura decidió atender dichos vacíos y reclutó a funcionarios especializados para iniciar el diseño de un programa sobre la materia. Como resultado de este proceso, a mediados del 2013, creó la Dirección de Políticas para Población Afroperuana. La primera de su tipo en el Poder Ejecutivo. Esta dependencia se encuentra encargada de diseñar e implementar las políticas, planes, programas de protección, promoción de derechos y desarrollo de la población afroperuana, garantizando su desarrollo con identidad, en un marco de igualdad de derechos. 

En setiembre del 2014, el Ministerio de Cultura publicó el Documento de Orientaciones para la implementación de políticas públicas para población afroperuana. Este instrumento tiene como objetivo guiar la acción del Estado para contribuir al desarrollo integral e inclusión social de la población afroperuana. Finalmente, en julio de 2016 se aprobó el Plan Nacional para el Desarrollo de la Población Afroperuana. Este Plan consta de cuatro objetivos estratégicos:

i. Garantizar la visibilidad estadística en el sistema estadístico nacional de la población afroperuana, respetando su derecho a la identidad étnica;

ii. Garantizar el derecho a la igualdad y no discriminación de la población afroperuana;

iii. Promover el desarrollo social, político, económico, productivo y cultural de la población afroperuana con identidad e igualdad de oportunidades;

iv. Fortalecer la institucionalidad pública vinculada a la promoción y protección de los derechos de la población afroperuana promoviendo la ciudadanía, su participación y acceso a las instancias de decisión.


El mismo Plan Nacional para el Desarrollo de la Población Afroperuana ha identificado las principales prioridades de políticas públicas para la población afroperuana. ¿Qué problemas deben enfrentarse en el próximo quinquenio? Al menos los siguientes puntos:

i. Invisibilidad estadística de la población afroperuana;

ii. Discriminación simbólica y persistencia de estereotipos negativos sobre la población afroperuana;

iii. Precarización de las condiciones de vida de la población afroperuana;

iv. Población afroperuana ocupada mayoritariamente en empleos de baja calificación y con bajos ingresos;

v. Desventaja en el acceso a la educación superior de la población afroperuana;

vi. Mayor prevalencia de determinadas enfermedades en la población afroperuana;

vii. Violencia doméstica (psicológica, física y sexual) contra la mujer afroperuana;

viii. Sub-representación de la población afroperuana en espacios de participación política y en el aparato estatal.


Esta agenda –sin embargo– excede el ámbito de competencias del Ministerio de Cultura. No obstante, corresponde al Viceministerio de Interculturalidad liderar y coordinar el proceso de implementación de estas políticas públicas a cargo de diversas entidades del Estado en el nivel nacional, regional y municipal.

El nuevo gobierno puede emprender varias iniciativas inmediatas en línea con dicha agenda:

a. Fortalecer el trabajo del Comité Técnico Interinstitucional de Estadísticas de Etnicidad en sus funciones de comunicación y capacitación sobre la importancia del tratamiento de estadísticas de etnicidad en el país.

b. Incluir la variable étnica en los registros administrativos.

c. Establecer un grupo de trabajo para el diseño de las políticas públicas de acciones afirmativas para la población afroperuana, en particular en los campos de la educación (regulación en el sistema educativo y en los medios de comunicación) y la legislación (sanciones adecuadas ante delitos de discriminación racial).

d. Elaborar una propuesta para el incremento y fortalecimiento de espacios de participación política para representantes de la sociedad civil afroperuana, colaborando en el fortalecimiento de las organizaciones que buscan expresar los intereses de la población afrodescendiente en el país.


Todo esto debe hacerse, desde luego, en coordinación con la población beneficiada. Aunque pocas, es necesario reconocer el esfuerzo realizado –con muy pocos recursos – por diversas organizaciones que han buscado reivindicar el legado cultural africano en el Perú, denunciando los problemas de discriminación y desventaja que sufren los afroperuanos. 


2. POLÍTICA Y AGENDA EN LA LUCHA CONTRA LA DISCRIMINACIÓN ÉTNICO-CULTURAL Y EL RACISMO

A pesar de lo evidente del problema de la discriminación étnico-racial en el Perú, el Poder Ejecutivo carecía de un órgano especializado en el tema y de programas públicos permanentes en el área. En el año 2012, el Ministerio de Cultura empezó el diseño de una política pública sobre la materia. Fruto de este proceso, en el año 2013, el nuevo Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura incorporó la Dirección de Diversidad Cultural y Eliminación de la Discriminación Racial al Viceministerio de Interculturalidad. Esta es la responsable de formular, implementar y supervisar los programas que contribuyan a eliminar la discriminación étnico-racial y que promuevan una ciudadanía intercultural, fomentando el diálogo entre los distintos grupos culturales del Perú, sobre la base del respeto y la valoración positiva de la diversidad, con miras a la construcción de una sociedad cohesionada y de una cultura de paz en el país.

Por otro lado, a inicios de 2013 se lanzó la Plataforma "Alerta contra el Racismo" como un programa del Viceministerio de Interculturalidad. A fines de 2015, fue oficializada por el Ministerio de Cultura como Plataforma de Acción contra la Discriminación Étnico o Racial “Alerta Contra el Racismo”. La misma ha sido definida como “un sistema de información e interacción con la ciudadanía para enfrentar el racismo y la discriminación étnica y racial en nuestro país, así como observatorio de este problema social que contribuya en la formulación de políticas públicas orientadas hacia este fin”. Su finalidad, indica la norma de oficialización es “fomentar una ciudadanía informada y partícipe de la lucha contra la discriminación étnico-racial en el país”.  

Gracias a esta plataforma, el Ministerio de Cultura ha logrado hacer visibles muchos casos de discriminación étnico-racial. Es necesario continuar con este proceso fortaleciendo el trabajo conjunto con los diversos sectores involucrados, incluyendo la prevención del “bullying” en las instituciones educativas. 

De otro lado, existe una expectativa sobre sanciones que puedan emitirse ante actos de discriminación. Debemos indicar que ya existen una buena cantidad de ordenanzas municipales sobre la materia, así como normas que sancionan penalmente la discriminación. Finalmente, aún carecemos de un programa que permita brindar atención adecuada a las personas que son víctimas de la discriminación.

El gobierno también dispone de medidas inmediatas en la agenda de la lucha contra la discriminación y el racismo. Por ejemplo:

a. Elaborar y aprobar el Plan Nacional de Lucha contra la Discriminación Étnico-Cultural y el Racismo.

b. Firmar acuerdo con Servir para incorporar los principios de la lucha contra la discriminación y el racismo en las capacidades básicas de todos los funcionarios.

c. Potenciar la plataforma “Alerta contra el Racismo”, con mayor presencia en los medios de comunicación masiva y con mayor apoyo económico que le permita extender su ámbito de acción por todo el país.

d. Acordar con el Ministerio de Educación un programa escolar de lucha contra la discriminación étnico-cultural y el racismo. Esto debe articularse con la prevención del bullying.

e. Mantener espacios de diálogo intercultural y de encuentro para jóvenes de distintos lugares del país y de distinto origen étnico. La experiencia piloto de la Ruta Qhapaq Ñan, es un ejemplo del tipo de políticas que podrían desarrollarse con el apoyo del sector privado y de las autoridades subnacionales de gobierno.

Ha sido meritorio que el Gobierno de Ollanta Humala haya asumido el desafío de constituir políticas públicas en estas materias. Sin embargo aún queda mucho por hacer. La discriminación que vemos a diario en nuestra sociedad, así lo demuestra. El Presidente Kuczynski ha dicho en su discurso que un país moderno es un país sin discriminación. "Queremos hacer una revolución social porque este país es aún muy retrógrado. Los líderes de los business todavía hablan de los cholos, están en el siglo XIX y hay que empezar a cambiar eso", ha dicho el nuevo presidente en su primera entrevista. El Viceministerio de Interculturalidad será clave para cumplir el objetivo de ser un país moderno. Sin discriminación.