Fotos: Andina.
Pedro Pablo Kuczynski inauguró su mandato presidencial con un mensaje a la Nación en el que invocó a la unidad de las fuerzas políticas para sacar adelante las reformas pendientes en los sectores salud, justicia y laboral; y en el que -además- puso énfasis en la necesidad de tener un país más equitativo, sin desigualdad, donde el acceso a servicios esenciales no resulte extremadamente costoso para los más pobres.

En el caso del sistema de justicia, el jefe de Estado sostuvo que “debe ser profundamente reformado”. Anotó que no permitirá que sus funcionarios y colaboradores más cercanos caigan en “la indignidad de la corrupción", por lo que anunció la creación de una autoridad especial que, con independencia y autonomía, luche contra este flagelo.

En lo laboral, el gobierno de Peruanos por el Kambio (PPK) se ha fijado una ambiciosa meta: lograr que el 60% de los trabajadores peruanos pasen a la formalidad en el 2021. Actualmente, dos de cada tres son informales, es decir, no acceden a ningún beneficio, algo que para el nuevo jefe de Estado es “injusto e inmoral”. ¿Cómo va a lograrlo? Con la reducción del Impuesto General a las Ventas (IGV) y la implementación de un régimen tributario especial para las micro y pequeñas empresas (mype).

En esa línea, anunció que la reducción del IGV de 18% a 17% regirá a partir de enero del 2017. “En el 2021, año del Bicentenario, pagaremos menos tributos pero recaudaremos más. Sé que es un compromiso difícil. Le pido a Alfredo Thorne (ministro de Economía y Finanzas) que se trague ese 1% que vamos a bajar”, subrayó.