Foto: Christopher Curay.
La gestión Humala ha logrado una revolución en el acceso a agua y ha alcanzado cifras récord en la promoción de viviendas de interés social, nos asegura el ministro de Vivienda, Francisco Dumler, al empezar la entrevista. El avance de 38% a 65% en la cobertura en saneamiento y las casi 250 mil unidades habitacionales entregadas son la prueba, anota. ¿Cómo le irá al nuevo gobierno? Según el actual titular del sector, sus metas son ambiciosas y, además de recursos, va a necesitar manejo político para 'papas calientes' como la necesaria inyección de capital privado en Sedapal y la mejora de la gestión de las Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS), reformas que en los últimos cinco años no se concretaron. 

Minutos antes de atendernos, Dumler sostuvo una reunión con su sucesor, el ingeniero sanitario Edmer Trujillo, quien justamente tiene experiencia en la gestión de EPS. 


Uno de los logros que destacan en su sector es el mayor acceso a agua y saneamiento en el ámbito rural.
Nosotros le hemos llamado la revolución del agua en el Perú. Al inicio de este gobierno, uno de cada tres pobladores accedía al agua, vamos a cerrar con dos de cada tres. Intervenir en el mundo rural ha sido más complejo pues es más disperso y es más complicado implementar sistemas de redes de alcantarillado y plantas de tratamiento, por lo que se opta por soluciones individuales, que son más costosas. De esta forma, cerramos con una cobertura nacional en agua que pasa de 77% en el 2011 a 87% en el 2016, mientras que en saneamiento hemos subido de 38%, hace cinco años, a 65% en la actualidad. Hemos logrado que al menos dos millones de personas en áreas rurales, en las partes altas de Cusco, Puno, Huancavelica, Arequipa, Caylloma, Tacna, Junín, Pasco, Huánuco, Pucallpa e Iquitos, accedan al servicio.



Mientras tanto, en Lima tenemos a una Sedapal que cada año requiere una inyección de S/ 500 millones para seguir operando, ¿por qué no se solucionó este problema?
Sedapal abastece a la capital, donde llega a casi nueve millones de habitantes y les falta un millón por atender. En estos últimos años, nos hemos concentrado -mediante una comisión multisectorial especializada integrada por el Ministerio de Economía, Sunass, Fonafe y Sedapal- en sacar adelante nueve proyectos para llegar al citado millón, ubicado en asentamientos humanos como Pachacútec o Rinconada sector 300 (el anillo para llegar a San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador y Villa María del Triunfo). Hemos logrado que cinco de estos proyectos inicien su construcción a lo largo de este año y dos más estén en etapa de elaboración de expedientes. Esto es un cambio radical en la gestión pues llevar el servicio a estos lugares, donde la mayoría de las veces la gente se asienta sin titulación, podía tomar dos décadas, ahora se hizo en dos o tres años.

Se aumenta la cobertura, pero la empresa aún no es sostenible
Hay un retraso tarifario que viene de la década de las años 60, la inflación subía, pero no se trasladaban los precios al servicio. El desfase actual es de 40%. Hay ciudades en América y Europa, donde el agua es el servicio más caro y por ello, es más apreciado. En nuestro país, en general, el agua es el servicio básico menos costoso. En Juliaca, por ejemplo, se paga una tarifa de agua potable de S/ 14, un alcalde llegó a subirles la tarifa S/ 1 y lo revocaron. El tema es muy sensible. Y esta situación se reproduce en todas las EPS. Sedapal, pese a sus déficits, es la que tiene los mejores indicadores. Por ello, los esfuerzos que se han hecho en los últimos años han sido para avanzar en cobertura. Pasar del 77% al 87%, implicó una inversión de S/ 19 mil millones. La meta de Peruanos por el Kambio (PPK) es de alcanzar el 100% en el 2021, quiere decir que van a necesitar unos S/ 25 mil millones a S/ 30 mil millones más. 

¿Qué puede hacer el nuevo gobierno para solucionar la situación de las EPS?
Esto es parte de lo que ahora estoy trabajando con el ministro entrante. Es un pacto que no se puede arreglar en cinco años, vas a tener que arreglarlo en 15 o 20 años. A cada EPS le dices: si en los próximos cinco años necesitas tal monto de inversión, yo te los doy, pero al año 15 ya me has alineado la tarifa y lo que tengas de recursos van a un fideicomiso para nuevas inversiones que se realicen a partir del año 13, 14 o 15. Desde ese año, sigues operando pero con tus recursos y el Gobierno Central se retira. Hasta ahora, ninguna EPS ha llegado a plantearse este esquema porque no ha logrado sincerar sus planes de inversión para los próximos años. 

¿Por qué no lograron atraer inversión privada para Sedapal?
Cuando se habla de inversión privada, nadie dice no cuando se trata de un problema en el que Sedapal no hace directa gestión. Hace cinco años no se hacía tratamiento de aguas residuales, todo se vertía al mar. Entonces, llegó una iniciativa privada que terminó en la planta Taboada. Hace poco entró en operación La Chira. Ahí nadie dice nada, todo el mundo es felicitado, todo el mundo dice fantástico, ahí sí funcionan las concesiones, 30 años está perfecto. Igual ocurre cuando produces más agua como es el caso del trasvase de Huascococha. ¿Dónde surgió la controversia con la iniciativas privadas en agua? Cuando el privado se interesa en la industrialización y comercialización que hace Sedapal y asegura que lo puede hacer de forma mucho más eficiente. Hubo una propuesta que decía que si Sedapal tenía el 72% de eficiencia, quiere decir que de cada 100 litros solo 72 llega a los caños, entonces planteaban hacer más medidores, controlar pérdidas, reparar fugas, cerrar operaciones clandestinas, es decir, subir la eficiencia sin elevar la tarifa. La ganancia estaría en el spread que se produce entre el 72% y el 100%, que son millones y millones de soles

Planteaban acabar con la informalidad en el sector...
Sí, pero el esquema fue combatido sobre todo por el grupo sindical y por quienes aseguraban que se estaba tratando de privatizar la empresa. Privatizar es vender las acciones de la empresa y la propuesta del privado era de un contrato para administrar la empresa. Si no funcionaba, Sedapal podría sancionarla o quitarle la concesión. Pero se llegó a hablar de despedir a los trabajadores, de subir las tarifas hasta en 300% y hasta se criticó la posibilidad de que un privado se encargue de la gestión del agua.

¿Ya no hay interés de los privados, entonces?
En agosto, según lo que estamos dejando como herencia, debería contratarse a un asesor de transacción que medirá si la operación es conveniente para el país. El informe estará listo en noviembre o diciembre, recién en ese momento mi sucesor estará en condiciones de decir si esto es importante para los limeños o no. 

¿Qué empresas han presentado la iniciativa privada?
Son tres consorcios, uno para Lima Centro, otro para Lima Norte y uno para Lima Sur. Como es una iniciativa privada, los nombres se protegen. Están formados por empresas locales con socios extranjeros.

RÉCORD EN VIVIENDA
¿Cómo le has ido con la promoción de las viviendas de interés social?
Cerraremos este gobierno con cifras récord. Si contabilizamos los periodos gubernamentales, se promovieron 37.000 soluciones habitacionales en el periodo 2001 – 2006, 102.000 soluciones entre 2006 y 2011 y ahora hemos llegamos a un poco más de 243.000. Esto es histórico porque se ha hecho más del doble que en el quinquenio anterior y mucho más que en la última década. Para lograr este nivel de crecimiento, hemos invertido algo más de S/ 9 mil millones, una cantidad muy importante, que se destinó fundamentalmente a bonos y a los productos del Fondo Mivivienda. En el caso del Fondo, hay que destacar la ampliación del tope para la cobertura de las viviendas de S/ 275.000 a S/ 395.000. Si bien, en este rango ya no hay bono, se facilita el acceso de los hogares al crédito concesional. 

¿Cuáles son los retos del nuevo gobierno en este rubro?
Durante la campaña, Peruanos por el Kambio (PPK) ofreció promover 500 mil viviendas. Si nosotros hemos hecho cerca de 250.000 y hemos invertido S/ 9 mil millones, para hacer el doble van a necesitar S/ 18 mil millones. Eso es algo que tendrá que tomar en cuenta la nueva gestión. En algún momento, alguien hará una evaluación de las promesas y ofertas electorales y de los principales resultados. Ya hemos visto que, en el caso del agua, lograr la cobertura universal al 2021 requiere un esfuerzo adicional de unos S/ 25 mil millones a S/ 30 mil millones en los próximos cinco años. Sería fantástico si se logra, pero se necesita de una espalda financiera muy grande. 

El leasing inmobiliario, una de las últimas medidas dadas por el gobierno, aún no despega.
Ya hay desarrolladores inmobiliarios que nos dicen que de 300 viviendas de sus proyectos, 50 pueden ir por el mecanismo de leasing. Los bancos planeaban sacar algo antes de 28 de julio, pero la Ley que permite destinar el 25% de los fondos de AFP a créditos hipotecarios les ha resultado más atractiva. Ahorita ya están corriendo a capturar este segmento que puede levantar 10 mil viviendas adicionales al stock. Además, se estima que, en total, más de 200 mil personas podrían retirar su 25% para fines de vivienda. En el caso del leasing, hay cajas municipales como las de Huancayo y Arequipa que planean presentar el producto este mes. BCP, Scotiabank e Interbank también se están preparando. Hay que tener en cuenta que este tipo de productos tienen un tiempo de maduración en el mercado. Así pasó con Techo Propio. Yo formaba parte del directorio del Fondo Mivivienda hace una década. En el primer año sacamos 200 bonos de Techo Propio, nos queríamos morir. Ahora vamos por los 150 mil.