Por Marco Antonio Ramírez
Presidente de Ashanti Perú -  Red Peruana de Jóvenes Afrodescendientes

Después de más de medio año de incidencia política por parte de las diferentes organizaciones afroperuanas en alianza con organizaciones pro derechos humanos, la Defensoría del Pueblo y las Naciones Unidas, el Presidente Ollanta Humala logró desempolvar y firmar el primer Plan Nacional de Desarrollo para la Población Afroperuana 2016 – 2020, instrumento de política pública que ya había sido aprobado por la PCM y ocho Ministerios (Relaciones Exteriores,  Justicia y Derechos Humanos, Educación, Salud, Trabajo y Promoción del Empleo, Comercio Exterior y Turismo,  Mujer y Poblaciones Vulnerables, y Cultura). 

El PLANDEPA publicado el pasado viernes por el Diario el Peruano tiene como objetivo garantizar el desarrollo de la población afroperuana en condiciones de equidad, con inclusión y sin discriminación, además de superar la situación de vulnerabilidad, invisibilidad y desigualdad estructural en la que se encuentra como consecuencia del proceso de esclavización que ocurrió en nuestro país.

El estudio especializado de población afroperuana en el 2014, realizado por GRADE y el Ministerio de Cultura señala que, actualmente, en materia de educación, sólo el 33% de la población afrodescendiente accede a educación superior y únicamente el 3% de los que ingresa a una universidad logra terminar sus estudios. La tercera parte de la población afroperuana (37%) percibe ingresos por debajo del sueldo mínimo vital y solo un 3,8% tiene ingresos mensuales superiores a los S/. 2500 nuevos soles. El EEPA también revela que el 32% de jefes de hogares afroperuanos ha sufrido discriminación por su “raza”, además que el 57% de los jefes de hogar afroperuanos creen que la discriminación es una causa importante de su pobreza.

Ante esta realidad, el PLANDEPA deberá garantizar la visibilidad estadística de la población afroperuana, esto debido a la ausencia de datos oficiales que evidencien el estado actual del ejercicio y goce de sus derechos, además de incluir la variable de autoidentificación étnica en el próximo censo nacional del 2017 y los diferentes registros administrativos del Estado peruano. Además debe velar por la implementación de herramientas jurídicas que sancionen y penalicen de manera efectiva el racismo y la discriminación racial en el Perú, así como promover políticas públicas y acciones afirmativas específicas que logren reducir las desigualdades étnicas, la pobreza, la marginación y la exclusión de la que aún es víctima.

En ese sentido, en el marco del Decenio Internacional de los Afrodescendientes, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para el periodo 2015 – 2024, el próximo gobierno de Pedro Pablo Kuczynski mediante la representación del nuevo ministro de Cultura,  Jorge Nieto, deberá crear una comisión intersectorial para la aplicación del PLANDEPA, fiscalizar su implementación en cada ministerio y promover su presupuesto para los siguientes años.  Una desafío que servirá para lograr reparar la deuda histórica y la injusta desatención de los diferentes gobiernos hacia este  sector de la población.