Ilustración: PODER/Rocío Pardo.
Por Alexandra Ames
Consultora en diseño e implementación de políticas y programas sociales


Los resultados del Índice de Progreso Social Regional del Perú del 2016, que mide el nivel de calidad de vida o bienestar de los peruanos en el ámbito regional, nos da tres mensajes trascendentales que deben ser asumidos como políticas urgentes en el próximo quinquenio si es que se quiere elevar el bienestar de todos los peruanos. El IPS Regional 2016 detalla que ninguna región del país logra puntajes altos ni muy altos en términos de progreso social, y que 15 regiones de 26 obtienen resultados bajos y muy bajos. De estos resultados, la zona de la selva del Perú es la más desafortunada, pues sus regiones se encuentran en los últimos lugares. Este es el caso de Madre de Dios, Loreto y Ucayali, en los puestos 24, 25 y 26, respectivamente.

La presente nota muestra los retos que se deben enfrentar en materia social durante los próximos cinco años, y los compara con las propuestas de PPK plasmadas en su plan de gobierno:

1. Necesidad de una política de pública del agua
Según el IPS Regional 2016, el componente de indicadores de agua y saneamiento es el que peor resultado arroja dentro de la dimensión de necesidades básicas humanas. Frente a esta situación, resulta alentador encontrar un capítulo especial sobre este tema en el plan de gobierno de PPK, con el programa Agua Limpia, el cual busca fortalecer la eficiencia de las entidades prestadoras de servicios, dotándolas con servicios de saneamiento y tratamiento de aguas residuales. De sus propuestas, llama positivamente la atención la implementación de sistemas de agua no tradicionales en zonas rurales, con énfasis en la Amazonía. Esto incluye, además, la implementación de sistemas con biodigestores para alcantarillado y tratamiento de aguas residuales. Enfrentar soluciones específicas en áreas rurales con un esquema no tradicional es una solución que los ayudará a cumplir sus metas de cobertura con mayor rapidez. 

2. Existe gran desigualdad social en el contexto nacional

Los puntajes regionales obtenidos en el índice en mención no solo son poco satisfactorios en su totalidad. Además, las regiones que se encuentran liderando en el ranking tienen resultados muy dispares, comparadas con las que se encuentran al final de la lista. Sumado a ello, el IPS Regional presenta la particularidad de introducir un enfoque de medición de brechas entre el mundo urbano y el mundo rural, lo que nos dice que no solo somos un país desigual entre regiones, sino que la calidad de vida de las personas en estos dos mundos –aunque vivan en la misma región– es muy dispar. La clave más estratégica para elevar el nivel de progreso social en el menor tiempo posible es apostar por el cierre de brechas internas. Esto debe orientar el diseño de políticas sociales específicas para el mundo rural, y de la manera más focalizada posible. 

El desafío, identificado en sus propuestas de gobierno, pasa por saber romper las barreras burocráticas del SNIP y motivar a los Gobiernos locales en estos proyectos con mayor dinamismo. No obstante, la recomendación es que, además, se generen los incentivos suficientes para que las medianas y las pequeñas empresas puedan generar proyectos de innovación social desde la fórmula de APP, pero bajo un esquema más micro y focalizado de acuerdo con el propio contexto local. 


3. Se necesita una política de Estado específica para la Amazonía
Las regiones de la Amazonía han tenido los resultados más bajos a lo largo de todo el IPS Regional. Esto nos dice que, si queremos mejorar los niveles nacionales de progreso social, debemos apostar por el diseño de una política pública específica para este territorio. Si bien en el plan de gobierno de PPK se proponen soluciones específicas para esta zona, la construcción de una política de Estado que abarque los problemas de manera holística y específica para la Amazonía será una necesidad urgente que nos llevará a mejorar nuestros indicadores en materia social y ambiental.