Sachie, Hiro, Keiko y Kenji Fujimori (La República).
Daniel Yovera/ Poder.pe
Edmundo Cruz/ La República

Detrás del relleno sanitario del distrito de Villa El Salvador, al lado de los establos y criaderos de cerdos de la zona llamada Cerro Lomo de Corvina, un cartel de triplay escrito con pintura negra anuncia el alquiler de un predio de más de 3.600 metros cuadrados, cercado por un muro de tres metros de alto, con casetas de vigilancia abandonadas.

El inmueble está cerrado y vacío. Desde fuera, por encima del muro, sobresale la parte superior de un almacén metálico de unos quince metros de altura y de imponente tamaño. Dos perros merodean cerca del portón y otros tres siguen tirados en la tierra rascándose la piel.

AL LADO DEL BASURAL. Esta es la estructura metálica levantada en la segunda mitad del 2014 por los dueños de la empresa Alinsa. Según documentos de la Municipalidad de Villa El Salvador, se hizo sin permisos municipales  (FOTO: La República).


Los olores de la zona son pestíferos: se mezclan el del basural y el del excremento porcino. La propietaria sale de una casa contigua. Se llama Mirtha Zuzunaga Alba, quien pregunta qué queremos. Le preguntamos por el precio del alquiler: US$ 4 el metro cuadrado. Saca una llave y nos invita a pasar.

Hasta hace muy poco allí funcionaba el almacén de una empresa llamada Almacenes Internacionales SAC (Alinsa), que había sido constituida en diciembre del 2013, inscrita en la Sunat en marzo del 2014 y puesta en marcha comercialmente en abril del mismo año.

El gerente general de la empresa se llama Arturo Makino Miura, quien alquiló los 3.634 metros cuadrados para poner en marcha el nuevo negocio almacenero.

Makino es un personaje desconocido en la política y el mundo empresarial, pero popular en las carreras de autos y caballos. Su nombre apareció por primera y única vez en las páginas políticas en noviembre del 2005, cuando integró la exclusiva comitiva encabezada por el entonces prófugo Alberto Fujimori, que partió en avión desde Japón y arribó a Chile.

En Santiago, Fujimori, Makino y dos acompañantes más se instalaron en el Hotel Marriot. Los periodistas que cubrían la llegada de Fujimori creían que Makino era el jefe de prensa del ex presidente. Pero era más que eso.

Su padre, Roberto Makino Makino, fue en los noventa director de Apenkai, la ONG involucrada en el tráfico de donaciones japonesas que benefició a los hermanos de Fujimori, hoy prófugos de la justicia y refugiados en Japón.

Nueve años después de aquella aventura fallida para Fujimori, Makino se instaló nuevamente en Lima y diariamente se dirigía a Villa El Salvador para inspeccionar la construcción del almacén, iniciada a mediados del 2014. Según dijo en breve diálogo telefónico, le entregó dinero a Mirtha Zuzunaga, la propietaria del predio, para cubrir el alquiler del terreno y para que ella contrate los servicios de construcción del almacén.