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LONDRES (BBC y Agencias).- Los británicos decidieron, finalmente, que su lugar en el mundo está fuera de la Unión Europa (UE), tras votar en un inédito reférendum, cuyos resultados han llevado al primer ministro de Reino Unido, David Cameron, a dimitir y han ocasionado  una tormenta en los mercados de valores mundiales. Por ahora, la libra esterlina arrastra una caída que la ha llevado a cotizarse en su nivel más bajo desde 1985, mientras el índice FTSE 100 y el Stoxx Europe 600 se hundieron más de 8% en los primeros minutos de operaciones. 

Según el conteo oficial:
- Votaron a favor de salir: 17'410,742 (51,9%)
- Votaron a favor de permanecer: 16'577,342 (48,1%)

Total de votos: 33'577,342
Participación: 72%


El resultado es un terremoto político, tanto para Reino Unido como para la UE, y puede tener efectos muy profundos para todos los países implicados, que entran en un territorio inexplorado.

Las primeras consecuencias ya se hicieron sentir. Los líderes de la UE expresaron tristeza y preocupación, mientras los representantes de partidos nacionalistas y de extrema derecha de todo el continente han celebrando la decisión británica y llamado a celebrar referendos similares en sus respectivos países (Francia y Países Bajos).

Es la primera vez que un país decide dejar la UE desde su creación, en 1992 (como antecedente solo existía el caso de Groenlandia, un territorio de 56.000 personas, que abandonó la Comunidad Económica Europea -predecesora de la UE- en 1985).

LO QUE SIGUE
Aunque el referéndum no es vinculante, y en teoría el Parlamento podría frenar el proceso, es muy poco probable que lo haga. Pero Reino Unido no deja de ser miembro de la UE en forma automática. El mecanismo para abandonar el bloque está contemplado en el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que fija dos años para negociar las condiciones de la salida de uno de sus integrantes.

Mientras, los tratados europeos se siguen aplicando. Si en ese periodo no logran un acuerdo, el plazo puede extenderse, pero solo si hay acuerdo unánime de los otros 27 socios de la unión.

Si, en cambio, no hay acuerdo, el país que quiere salir pasa a depender de las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para comerciar con otros países.