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LA HABANA (BBC y Londres).- El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, y seis presidentes latinoamericanos fueron testigos de la firma del acuerdo que busca poner fin al conflicto armado interno más antiguo de América Latina, que durante más de medio siglo mantuvo en vilo a los colombianos (así como a la región y al mundo), cobró la vida de más de 200.000 y ocasionó más de 6,9 millones de desplazados internos.

Tres años y medio después de intensas negociaciones, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño Echeverri, alias 'Timochenko', suscribieron este 23 de junio un pacto para el cese del fuego bilateral y definitivo. Cuba fue el escenario para el encuentro histórico. 

El acuerdo, denominado “Fin del Conflicto”, incluye el abandono de las armas en un plazo máximo de 180 días (serán entregadas a la ONU); garantías de seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales, sucesoras del paramilitarismo; así como la persecución de conductas criminales que amenacen la implementación de los pactos.

ENTRE LA EUFORIA Y EL ESCEPCTICISMO
Mientras los asistentes al centro de convenciones de La Habana -donde se realizó la ceremonia con autoridades y líderes guerrilleros- y las ciudades principales de Colombia, que siguieron desde temprano la trasmisión, vivieron con euforia los anuncios; entre la población que habita en los centros poblados más alejados, donde no solo operan las FARC, sino también el ELN, traficantes de oro ilegales y bandas criminales, lo acuerdos fueron tomados con escepticismo.

Aquí hay varios grupos armados y solo se va uno. O dice que se va porque una cosa es lo que se dicen en Cuba los jefes de ellos y otra la realidad de acá", comenta un comerciante de Quibdó”, citado por el diario El Mundo.
Desde Cuba, Santos resaltaba en su discurso que hoy se ha puesto un punto final al conflicto armado con las FARC. “Lograr este acuerdo nos llena de fe y esperanza. Esto significa el fin de las FARC como grupo armado”, subrayaba. Por su parte, 'Timochenko' proponía: “Que este sea el último día de la guerra”. El máximo líder de las FARC no manifestó ningún arrepentimiento y justificó la “vía revolucionaria armada para la búsqueda del poder”. Es mass, responzabilizó a sucesivos gobiernos y algunos sectores sociales de Colombia de la perpetuación de la confrontación armada. “No es la capitulación de la insurgencia, como querían algunos obtusos. Ni las FARC ni el Estado son fuerzas vencidas, no es una imposición de una parte a la otra”, aseveró.

En tanto,  Ban Ki-Moon, en un breve discurso en el que elogió el esfuerzo de ambas partes por sacar adelante la negociación, subrayó que “es posible alcanzar la paz con dignidad para todos los involucrados”.

Además de Raúl Castro, jefe de Estado del país anfitrión y uno de los garantes del proceso de paz junto con Noruega, nación representada en la ceremonia por su canciller, Borge Brende; formaron parte de la histórica postal los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Chile, Michelle Bachelet, países que actúan como acompañantes del proceso de paz.

También acudieron los mandatarios de México, Enrique Peña Nieto; de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; y de República Dominicana, Danilo Medina, quien participó en su condición de responsable pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac).

LA AGENDA PENDIENTE
El "Fin del conflicto" es el quinto de seis puntos de la agenda acordada entre el gobierno presidido por Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC. En todos, se han alcanzado consensos parciales en el marco del proceso de las negociaciones, que comenzaron en noviembre del 2012.

Aunque todavía las partes deberán negociar el sexto punto de la agenda sobre el mecanismo de refrendación del acuerdo final, otras cuestiones quedan pendientes:

Temas casi resueltos:

- Reforma agraria: en mayo de 2013, las partes anunciaron un acuerdo que prevé la concesión de tierras, acceso al crédito y la instalación de servicios básicos en zonas de conflicto. 

- Narcotráfico: a partir de la década de 1980, el narcotráfico alimenta y agrava el conflicto. En mayo de 2014, las FARC llegaron a un acuerdo con el gobierno para la sustitución de cultivos ilegales en sus áreas de influencia. Las autoridades seguirán combatiendo el narcotráfico, pero darán alternativas de sustento a los campesinos que plantan hoja de coca y tratarán el consumo como un problema de salud pública. 


Acuerdos claves inconclusos:

- Política sin armas: las FARC depondrán las armas para convertirse en un partido político. En noviembre de 2013, suscribieron un pacto que les otorga garantías legales y de seguridad para que puedan participar en elecciones. Queda pendiente también acordar la nominación por decreto de diputados de la guerrilla, un reclamo de las FARC al gobierno.

- Reparación de las víctimas: el conflicto colombiano deja 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,9 millones de desplazados, según cifras oficiales. En diciembre de 2015, las partes anunciaron uno de los acuerdos más complejos de la negociación que busca reparar a las víctimas y sancionar a los responsables de delitos graves.

Como parte de ese acuerdo, se conformarán tribunales especiales que juzgarán a los guerrilleros y agentes del Estado involucrados en delitos relacionados con el conflicto. Pero las modalidades de nominación de los jueces de estos tribunales, sin embargo, aún no se han concretado.

- Fin del enfrentamiento: En tregua no oficial desde julio de 2015, las FARC y el gobierno acordaron el miércoles un acuerdo de alto al fuego bilateral y definitivo, cuya fecha de entrada en vigor no se precisó. Es la primera vez desde el fracasado cese bilateral del fuego que rigió entre 1984 y 1987, que las FARC se comprometen a deponer las armas.

El fin de las hostilidades incluye además el desarme de los rebeldes bajo verificación de la ONU, garantías de seguridad para los excombatientes y el compromiso del gobierno de combatir a las bandas armadas de origen paramilitar.

Sin embargo, el tema del "retorno a la vida civil", supone organizar la futura transformación de las FARC en un partido político, lo cual queda pendiente, según la prensa colombiana.


Temas en suspenso:

- Procedimiento para ratificar el acuerdo final: el presidente Santos es partidario de un referendo. La guerrilla exigió durante mucho tiempo una Asamblea Constituyente, pero se declaró recientemente abierta a una consulta popular, desbrozando el camino a una solución.

Si no hay ningún problema serio, antes de finalizar el año o a principios del 2017, las FARC habrán desaparecido como banda terrorista.