Foto: Andina.
Las trasnacionales de las telecomunicaciones Telefónica y Claro, junto a la empresa aérea Lan, deben en total cerca de US$ 2.650 millones a la Sunat, monto que ha sido impugnado por las citadas firmas, ya sea en procesos de reclamación o apelación, o llevadas ante el Poder Judicial, por lo que aún no pueden ser cobrados por la entidad recaudadora.

La revelación la hizo el Superintendente Nacional Adjunto Operativo, Eduardo Mora, durante su presentación ante la Comisión de Transporte y Comunicaciones del Congreso.

En el caso de la filial peruana de Lan, la deuda que mantiene con el Estado peruano asciende a S/ 1.484 millones (unos US$ 450 millones), de los cuales S/ 348 millones se encuentran en etapa de reclamación, pero dentro del plazo de resolución.

Adicionalmente, la firma aérea registra una acreencia de S/ 1.136 millones en etapa de apelación ante el Tribunal Fiscal, monto que no es exigible “por tener recursos contenciosos”, precisó Mora.

Por su parte, Telefónica (Movistar), tiene una deuda que asciende a S/ 6.945 millones de soles (US$ 2.100 millones), de los cuales S/ 6.768 millones (US$ 2.050 millones) se encuentran en etapa de apelación ante el Tribunal Fiscal o con demanda contenciosa administrativa ante el Poder Judicial, recursos que han sido presentados entre abril 2007 y febrero del 2016. 

Esta firma española registra además S/ 177 millones (US$ 54 millones) en etapa de reclamación, pero dentro del plazo para su resolución por parte de la Sunat. 

Su competencia, Claro (América Móvil), acumula una acreencia menor: S/ 294 millones (US$ 89 millones), de los cuales S/ 233 millones se encuentran en proceso de reclamación (recurso de apelación). Aparte, debe S/61 millones, suma que está en etapa de apelación ante el Tribunal Fiscal.

La Sunat precisó que estos montos pendientes de pago de los tres grandes contribuyentes provienen de procesos de determinación efectuados como parte de sus acciones de fiscalización.

Esto ha originado que, al amparo del Código Tributario, las empresas presentaran recursos contenciosos, por lo que las acreencias permanecen en condición de no exigibles, pero podrían ser cobradas si se confirman los reparos efectuados por la Administración Aduanera y Tributaria.

Al respecto, Lan envió un comunicado en el que refirió que la deuda que se le atribuye no es una deuda tributaria. “Son montos que no cuentan con la calidad de exigible, conforme lo ha vuelto a corroborar la propia Sunat”, aseguró la empresa.

Según el abogado experto en temas tributarios, José Verona, las empresas -tanto grandes como pequeñas- tiene el derecho de impugnar la acreencia fijada por la entidad recaudadora si encuentran que el monto determinado no corresponde a la realidad y, en una segunda instancia, el Tribunal Fiscal podría terminar dándole la razón al contribuyente.