Foto: Andina
En 1962, el Perú ratificó el Convenio 44 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) el cual establece la necesidad de un seguro de desempleo. A pesar de ello, por dificultades económicas o falta de voluntad política, hasta hoy el mercado laboral peruano no cuenta con esta protección social. En el 2011, la OIT señaló que la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) no cumple con las condiciones necesarias que este convenio demanda. El 2014 esta institución, de la mano de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), reiteraron la importancia del seguro de desempleo debido a la baja expectativa de crecimiento en la región latinoamericana.

La segunda vuelta de la campaña presidencial ha puesto en el tapete, a partir de una propuesta de Pedro Pablo Kuczynski, el debate en torno a la necesidad de un seguro de desempleo. ¿Cuáles son los puntos más importantes que una propuesta de este tipo debería cubrir? ¿Qué diferencia al seguro de desempleo de la CTS? ¿Cuáles son los riesgos de cada una?


LA PROPUESTA
PPK propone que el empleador contrate un seguro de desempleo —con una empresa privada— que cubrirá al trabajador en caso de cese con el 80% de su salario durante tres o seis meses. La propuesta generó críticas, pues se presumía que con ello se anularía la CTS. Rápidamente, el equipo de PPK señaló que los trabajadores que por primera vez ingresen al mercado laboral tendrían el seguro de desempleo y los que ya perciben una CTS seguirían contando con esta. 

Frente a esto, el candidato a la vicepresidencia por Fuerza Popular, José Chlimper, señaló que el esquema planteado por PPK es desventajoso para el trabajador, pues mientras que la CTS asegura cuatro sueldos , el esquema propuesto por PPK da una cobertura equivalente a 3,6 sueldos en promedio. Recientemente, Alfredo Thorne, del equipo de PPK, aclaró que los trabajadores que ingresen al mercado laboral, además del seguro, aún percibirían la CTS.

Más allá de las idas y venidas en torno a propuestas de campaña, especialistas consultados por PODER coinciden en la necesidad de que nuestro mercado laboral cuente con un seguro de desempleo, sin embargo, hay matices que se deben ser considerados.

A TOMAR EN CUENTA
“El mercado laboral peruano es altamente informal, por lo que la expectativa de mayor cobertura y mayor cantidad de cotizantes es mínima”, afirma el abogado laboralista y exintendente de la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil), Christian Sánchez. Además, el especialista advierte que es riesgoso que el Estado entregue a un mercado asegurador oligopólico la totalidad del servicio. “El sector público también debería tener participación en la prestación del servicio”, afirma.

“La CTS es salarial, es parte de la remuneración; el seguro de desempleo pertenece al ámbito de la seguridad social”, aclara el abogado y socio de Miranda & Amado Jorge Toyama. Así,considera que ambos términos no son intercambiables, y por ello critica la forma en como se ha llevado el debate hasta el momento. Sin embargo el especialista admite que si se pasa a un esquema en el que el trabajador solo perciba un seguro de desempleo y no la CTS sí existiría una pérdida cuantitativa en los ingresos.

Toyama señala que el seguro de desempleo, en otros países, también cuenta con un componente cualitativo que debería ser incorporado si se implementa en el Perú: el de la capacitación laboral mientras dure el cese. Asimismo, agrega que la cobertura debería incluir no solo a los trabajadores del régimen general (quienes reciben una remuneración mensual al año como CTS), sino también a los trabajadores de la pequeña empresa, que perciben solo media remuneración como CTS, y los de la microempresa, que no reciben este beneficio. Según sus cálculos, solo 1,5 millones de personas perciben CTS de una Población Económicamente Activa (PEA) de aproximadamente 16 millones. Por este motivo, afirma, los conceptos no deberían ser intercambiables.