Mauricio Macri, presidente de Argentina (Foto: Vanguardia.com)
Luego de casi 15 años, Argentina pagó hoy cerca US$ 9.300 millones a los acreedores con quienes mantenía un litigio en Nueva York por bonos en mora. La deuda data de fines del 2001, año en el que el país cayó en una de sus más grandes crisis. Con la cancelación, se espera que Argentina pueda normalizar sus relaciones con los mercados financieros.

En el 2005, el por entonces presidente Nestor Kirchner, a través de un canje, trató de honrar la deuda que el Estado mantenía por bonos moratorios desde el 2001. Sin embargo, el 7% de los acreedores se opuso. Un segundo intento lo llevó a cabo Cristina Fernández, cuando en el 2010 consiguió reestructurar el 92% del monto impago. El resto estaba en manos del fondo de inversión buitre Elliot Management, liderado por Paul Singer, entre otros. 

Si bien el caso se ventilaba en Nueva York desde hace varios años, fue en el 2012 cuando el juez Thomas Griesa emitió un fallo obligando a cancelar el 100% de la deuda. Al no poder hacerlo, el país entró en un cese de pagos (default) selectivo. Con Mauricio Macri en la presidencia, se elevaron las expectativas de que el país pueda llegar a un acuerdo con los acreedores.

Para obtener los fondos necesarios, Argentina salió recientemente a los mercados internacionales, a los que no acudía desde antes del 2001, para colocar nuevos bonos. Así, obtuvo US$ 16.500 millones. Y se pudo efectuar el pago.

“Cautelar levantada. Chau default. Arranca una nueva etapa. Los argentino, listos para emprender y crecer”, escribió el ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay en su cuenta de Twitter.


Según cálculos del ministerio de Hacienda argentino, el aislamiento de los mercados internacionales causado por las disputas legales le costó US$ 120 mil millones a la economía en ahorros que no se hicieron e inversiones que no llegaron.