Foto: Andina.
La española Repsol acordó este miércoles la venta de su negocio de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Perú y también en Ecuador a la empresa de capitales chilenos, Abastible, por un total de US$ 335 millones.

Según detalló la propia compañía, solo la subsidiaria peruana (Solgas) fue valorizada en S/ 980 millones (unos 302 millones de dólares), mientras que la operación ecuatoriana (Duragas), en US$ 33 millones.

La transacción no incluye las actividades de la firma enérgetica en el mercado minorista de GLP automotriz.

Con el traspaso de estos activos, Repsol completa el plan de desinversión de su negocio de GLP en Latinoamérica, pero en nuestro país mantendrá el 10% del Consorcio Camisea y el lote 57, ubicado en Cusco, donde está el campo Kinteroni, cuya producción inició en marzo del 2014.

También cuenta con la refinería La Pampilla, donde está invirtiendo US$ 740 millones para su modernización y la mejora de la calidad de los combustibles, así como la red de más de 400 estaciones de servicio con su marca.

ABASTIBLE Y EL GRUPO COPEC
La firma chilena que adquirió el negocio de GLP de Repsol, es una unidad de Empresas Copec, el mayor conglomerado industrial de Chile. 

“Con esta nueva incursión, se convierte en el tercer operador de este combustible más grande de Sudamérica”, aseguró el holding  en un comunicado a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) de Chile.

Abastible ya tiene participación en los mercados de distribución de gas licuado de Chile y Colombia.