Foto: Andina.
“Mi casa se quema, estoy de luto”, dijo el viernes la congresista Marisol Pérez Tello, en una entrevista en canal N. Razón no le falta. Cuando el reciente fracaso electoral parecía una oportunidad para la facción que desde el 2015 busca una renovación en el Partido Popular Cristiano (PPC), una reunión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) realizada el martes reavivó los conflictos internos en la agrupación.

Raúl Castro -quien según gente cercana a su entorno aún aguarda la contabilidad final de la ONPE a la espera de alcanzar una curul en el Parlamento- habría puesto énfasis en que la dirigencia permanezca en “manos de institucionales” y “no de aquellos que se opusieron a la alianza”- en clara referencia a Pérez Tello y Alberto Beingolea, quienes son promovidos por un grupo de militantes para tomar las riendas del partido.

La decisión, indican los estatutos, debe tomarse en un congreso nacional, pero pepecistas consultados para esta nota advirtieron que “esto solo generaría una guerra”, que  agravaría la situación. ¿La razón? El año pasado, la disputa por el poder entre Castro –presidente interino de la agrupación- y el sector que busca la renovación llevó a que cada facción formara su propio tribunal electoral, y a que cada uno de estos designara dirigentes en el ámbito nacional. 

“Si se convoca a un congreso, vendrán los dirigentes electos por el tribunal legítimo y los que fueron elegidos por el tribunal ‘trucho’, ocasionando una guerra. La única forma de solucionar esto es que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) -cuya función es velar por la legitimidad de las organizaciones políticas- se pronuncie lo más pronto posible para definir un cronograma electoral interno”, comentaron a PODER.

TAREA DEL JNE

En octubre del año pasado, las rencillas internas llegaron a tal nivel que obligaron a un grupo de congresistas (Juan Carlos Eguren, Marisol Pérez Tello y Javier Bedoya) a solicitar la intervención del JNE. El presidente del máximo ente electoral, Francisco Távara, se pronunció mediante la Resolución N° 317-2015 –JNE, en la que además de llamar la atención a la organización por no respetar sus procesos de democracia interna, notificó a la Dirección Nacional de Fiscalización  y Procesos Electorales para que realice las labores de supervisión respectiva.

Esto último aún estaría pendiente y podría ayudar, aseguraron en la facción reformista del PPC; pero voceros como el legislador Juan Carlos Eguren -quien no logró la reelección congresal por Arequipa- consideran que no hay nada que el Jurado pueda absolver. “Este es un tema interno, que debe verse en forma particular”, afirmó a PODER.

A PARTIR DE JUNIO
Es más, Eguren -igual que Rafael Yamashiro, secretario general interino del partido- consideran que si bien es necesario reestructurar al PPC, el proceso debe iniciarse pasada la segunda vuelta presidencial. Recién ahí tendría que convocarse a un congreso extraordinario para que este decida a las autoridades formalmente. 

“Si es necesario formar un nuevo tribunal electoral y volver a fojas cero, se tendrá que hacer, siempre que se compruebe que se vulneró un procedimiento, pero lo democrático sería que los que perdieron aceptaran la derrota y no convoquen a un nuevo tribunal electoral para imponer a sus secretarios distritales, provinciales y departamentales”, declaró Yamashiro a PODER.
Yamashiro se refirió así a la lista que en el 2015 lideró Alberto Beingolea y que incluso obtuvo el apoyo de Lourdes Flores.  Finalmente, los comicios no se concretaron debido a que se agudizaron las disputas internas, que llevaron al congresista Bedoya a denunciar a Castro de "pretender un golpe de Estado en el partido".

Por ello, tanto Castro como Yamashiro, continúan en sus cargos, pese a que sus mandatos concluyeron en noviembre.

MEA CULPAS
Sorpresivamente, tras dar una entrevista en un programa local en el que reconoció que la alianza con el Apra fue rechazada por la población y que el PPC no logró ningún asiento en el Parlamento por “errores en la selección interna de candidatos, fruto de problemas previos”, Lourdes Flores Nano anunció el fin de un ciclo de su vida política, además de su apoyo al proceso de renovación que debe darse en la agrupación.



“Tenemos cuadros y la resolución para hacerlo”, anotó mediante su cuenta de Twitter. Al menos en eso si coincide con los demás pepecistas citados. Según Eguren, “hay mucho cuadro joven” que contribuirá a la renovación de la organización, que no es de caudillos sino de ideas.

Otro militante que hace un mea culpa es Yamashiro. “No tengo la intención de continuar en el cargo pues me siento corresponsable del desastre en el que estamos ahora. No tuve la fortaleza ni los argumentos para rechazar la alianza”, anotó. Sin embargo, insistió en que las elecciones internas del partido deben retomarse a partir de junio.

¿Qué camino tomarán los dirigentes para la tan esperada renovación y cuándo empezarán? No es tan sencillo, comenta uno de los actuales legisladores del PPC (que prefirió no ser citado). Hay dos posibilidades: 1) el JNE decide qué tribunal electoral es válido y este convoca al congreso; y 2) todos se ponen de acuerdo y Raúl Castro, como presidente interino, convoca al congreso. “Estamos casi, casi en un callejón sin salida”, finalizó.