Este post no pretende convencerlo de que cambie su voto por alguno de los candidatos que pelean el pase a la segunda vuelta. Tal vez, que si está en duda, tenga más elementos de juicio para tomar su decisión final. Y que cualquiera sea, esté alejada de las campañas de difamación y miedo en curso. No abordaremos aspectos programáticos, los cuales ya se han analizado. Está claro que no hay ningún riesgo de ser Venezuela, ni "volver" al "comunismo". Que los tres candidatos con posibilidades han hecho una cantidad de promesas imposibles de financiar, y que tendrán que ajustarla aún si, como también todos pretenden, deciden echar mano de los ahorros y de un mayor endeudamiento. Que todos enfrentan riesgos políticos y sociales similares. 

A pesar de ello, y ante la ausencia de un discurso programático y de campaña sólido y atractivo para el electorado, el voto a favor de PPK ha terminado construyéndose a partir de la negación, crítica, destrucción, peligro de la candidatura de Verónica Mendoza. El último vídeo (aparentemente realizado por seguidores y no por el movimiento) en el que pretenden llamar nuestra atención para no "retornar" al "comunismo", evidencia esa falta de argumentos, algo que debería preocupar incluso a los propios PPKausas. 

Uno de los argumentos contra la candidatura de Mendoza ha sido la capacidad de gestión que tendría un eventual gobierno suyo, ese que señala que sería un desastre como el de Humala bajo la lógica de que la izquierda no sabe gobernar. Es paradójico. O cínico. O inconsciente. Porque este gobierno, más allá de su primer gabinete, no ha gobernado con la izquierda ni hacia la izquierda. Todo lo contrario. Ha gobernado principalmente con tecnócratas de derecha. Entonces, ¿no debería preocuparnos también un gobierno del mismo corte tecnocrático? Piense en lo siguiente. El gabinete de un eventual gobierno de PPK, ¿no se parecería más bien mucho al actual?  Lo cual no necesariamente es malo. O tiene sus ventajas pero también sus riesgos. Si queremos mirar fuera de Perú, pensemos en  en Chile con Piñera en la Presidencia. Si queremos mirar nuevamente dentro, en los gabinetes de García. Gabinetes de derecha. ¿Y qué tal nos fue más allá de las cifras macro adornadas por el crecimiento chino?

Tanto la izquierda (Villarán) como la derecha (García, ¿Humala?) tienen y tendrán serios problemas para gobernar. Además de los errores y carencias personales, politólogos como Steve Levitsky y Eduardo Dargent han explicado que en el Perú subsisten factores estructurales vinculados a la precariedad del Estado y de sus instituciones, que reducen las capacidades para satisfacer las demandas ciudadanas y hacen prácticamente previsible la fragilidad de cualquier gobierno, cualquiera sea la orientación que este tenga

No nos engañemos sobre la supuesta capacidad que tiene la derecha para gobernar y la incapacidad de la izquierda para hacerlo. Que si de incapacidades se trata, ejemplos tenemos para ambos lados. 

Un segundo argumento es la edad de la candidata del Frente Amplio y la falta de madurez emocional que se tiene a los 35 años para asumir la responsabilidad de manejar un país. Preocupación válida. Aunque tal vez sería más acertado estarlo por la falta de experiencia en la administración pública. Si fuese así, habría que preocuparse no sólo por Mendoza, sino también por Keiko Fujimori y Alfredo Barnechea. En realidad, todo dependerá de la capacidad de convocatoria y de la capacidad de ellos de saber escuchar. 
Podríamos seguir evaluando argumentos. Puntos a favor y en contra de cada candidato. Lo único que queremos transmitir es que en esta campaña no hay ángeles ni demonios. Que independientemente de por quien decida usted votar, nos haría bien como país hacerlo con consciencia, sin miedos ni falsas ilusiones de por medio.