"Los ministros de Trabajo solo hacen lo que les dice el Ministerio de Economía Y Finanzas o la Confiep".
Hay un fallo del Tribunal Constitucional (TC) que muchos empresarios desearían que no existiera. Se trata del que dispone la reposición de los trabajadores despedidos de manera arbitraria. Para muchos, esta es la clave de la rigidez del mercado laboral peruano. El fallo en cuestión fue consecuencia de un recurso que interpusieron trabajadores despedidos por Telefónica del Perú a principios de la década pasada. Hubo masivas protestas buscando presionar al TC para que emita su resolución. Entre los manifestantes estaba Julio César Bazán, hoy presidente de la Central Unitaria de Trabajadores del Perú (CUT) y candidato al Congreso con el número 8 por el  Frente Amplio. PODER conversó con él sobre sus propuestas.

¿Qué opinas sobre el último incremento al sueldo mínimo?
En realidad Ollanta Humala ha hecho lo que debió hacer en el 2014, es decir, reajustar la remuneración mínima en función de los distintos factores vigentes por entonces. Fue torpe y no lo hizo. Ahora resulta que se le antoja hacerlo en un contexto enteramente diferente al que había. Sin embargo, ha habido nuevas variaciones en los parámetros de la inflación, de la productividad, y de otros factores compensatorios. Hoy ese incremento resulta insuficiente. 

¿No les ha quitado una propuesta con eso?
Desde el Frente Amplio estamos planteando incrementar el sueldo mínimo a S/ 1.000. Obviamente, después de este último incremento, haremos los ajustes que sean necesarios para cumplir con esa promesa, pero dentro del contexto de un paquete reactivador de la economía. No solamente el sueldo mínimo. Necesitamos compensar  a la micro y pequeña empresa con otros mecanismos para que no se vean afectados.

¿Cómo las compensarían?
Dándoles crédito con interés bajo, por ejemplo. El Frente Amplio lo que está proponiendo es crear un fondo para que sea usado en estos menesteres y esto se tiene que hacer a través del Banco de la Nación.

Hay un sector que propone mayor flexibilización laboral. Facilitar los despidos.
Eso es un absurdo. Las empresas deben tener facultades de despedir con causas justificadas, no con causas que se les ocurra arbitrariamente. Esas causas justificadas existen. Entonces, ¿por qué pitean?

Puntualmente porque existe reposición de trabajadores.
¿Por qué crees que ha salido la sentencia del Tribunal Constitucional (TC)? Porque los empresarios despiden de manera abusiva y arbitraria. Por eso los trabajadores recurrimos al TC buscando justicia. Y la sentencia del TC es contra quienes hacen despidos abusivos, arbitrarios, fraudulentos. Quienes hacen despidos justificados, no tienen problemas.

Pero existen empresas pequeñas o medianas que en época de crisis no pueden sostenerse.
En esos casos tiene que haber diálogo. Tiene que haber negociación, reconocimiento a la organización sindical. Los sindicatos en representación de los trabajadores analizamos la realidad. No pedimos ni exigimos sobre la imaginación. Los trabajadores organizados no somos entidades que buscan destruir a las empresas. 

Hace poco salió un informe del Departamento de Trabajo de Los Estado Unidos criticando las condiciones laborales en los sectores agroexportador y textil
El sector agrario es uno de naturaleza permanente, pero con estacionalidades. Los contratos deben responder a ello. No como ahora, que tienen contratos temporales, incluso de renovación diaria o mensual. ¿Qué indica eso? Que están habiendo abusos. No puede haber ese maltrato a los trabajadores. Como ese informe manifiesta, estos tipos contratos deben ser revisados. Tenemos que derogar esos regímenes especiales y reconocer los derechos de los trabajadores. Los derechos laborales son derechos fundamentales. No puede haber trabajadores que tienen una cantidad de derechos y otros que no los tienen. Los derechos son iguales para todos.

¿Cuáles son tus propuestas?
Impulsar políticas de trabajo decente en el país. Promover la generación de empleo y remuneraciones adecuadas. Esto implica cambios en la política económica y seguir con la diversificación productiva. Proponer una nueva Ley General de Trabajo. Incrementar el acceso a la seguridad social en salud, pensiones y accidentes de trabajo. También institucionalizar el diálogo social y fortalecer el Consejo Nacional de Trabajo, dándole un carácter vinculante.
Adicionalmente, tenemos que desterrar del Ministerio de Trabajo el favoritismo pro empresarial. Tenemos que hacer un reajuste real para que se implementen políticas de fiscalización, de reconocimiento al trabajador y de solución de conflictos.

Si te ofrecen se ministro de Trabajo, ¿aceptas?
(Ríe) Yo he tratado con muchos ministros de Trabajo en diferentes gobiernos y francamente dejan mucho que desear. No tienen ninguna política que ejecutar. Solo hacen lo que les dice el Ministerio de Economía Y Finanzas o la Confiep.