Fuente: Cepal.
El escándalo de los Panama Papers ha puesto nuevamente en el debate la debilidad de los esquemas tributarios de las naciones, cuyos vacíos son aprovechados justamente por los que más tienen para eludir impuestos. De acuerdo con una investigación de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), el 10% más rico de América Latina concentra ya el 71% de la riqueza, pero solo tributa el 5,4% de su renta.

En comparación, en Estados Unidos la tasa efectiva para el 10% más rico es de 14,2% y en algunos países europeos incluso excede el 20%. En el caso del Perú, los que más tienen solo están dispuestos a pagar un poco más del 5% de sus ganancias como impuestos, detalla el documento 'Tributación para un crecimiento inclusivo' del citado organismo.

¿Qué está fallando? Primero, la recaudación se apoya principalmente en los impuestos sobre el consumo, que resultan más gravosos para los grupos de ingresos bajos y medianos. Además, los sistemas tributarios de la región suelen estar más orientados a los ingresos laborales que a las ganancias de capital y a menudo carecen de impuestos sobre bienes inmuebles y sucesiones, de manera que se incrementa la concentración de la riqueza, que es aún mayor que la concentración del ingreso.

Otro de los factores es el trato favorable que los gobiernos dan a las compañías multinacionales mediante reducciones excesivamente generosas de las tasas de los impuestos de sociedades. Esto ocasiona que en algunas economías, la carga impositiva para las empresas nacionales sea el doble de la carga efectiva soportada por las compañías multinacionales.

Según la Cepal, la evasión y la elusión de los impuestos sobre la renta personal y de las empresas le costaron a América Latina más de 190.000 millones de dólares en el 2014, es decir, un 4%del Producto Bruto Interno (PBI) regional.

IMPACTO DESTRUCTIVO
¿Cómo influye esto en las economías? La Comisión también estima que la evasión del impuesto sobre la renta personal y corporativa y del impuesto sobre el valor agregado le costó a América Latina más de 320.000 millones de dólares (un 6,3% del PBI) en concepto de pérdidas de ingresos en 2013.

En el mismo año, el promedio de los gastos de capital incurridos por los gobiernos centrales de la región fue de un 4,5% del PBI, es decir, el nivel más alto desde 1990. Por tanto, el costo de la evasión fiscal en América Latina es significativamente mayor que el total del gasto público de inversión de la región. 



Todo esto pese a que, entre 2002 y 2015, las fortunas de los multimillonarios de América Latina crecieron en promedio un 21% anual, es decir, un aumento seis veces superior al del PBI de la región. 

Esta riqueza en su mayoría se mantiene en el extranjero, en paraísos fiscales, lo que significa que una porción muy significativa de los beneficios del crecimiento de América Latina está siendo acaparada por un pequeño número de personas muy ricas, a costa de los pobres y de la clase media", finaliza la Cepal.