Foto: Andina
Escribe:
Enrique Mendizabal
On Think Tanks (onthinktanks.org)
Alianza Peruana para el Uso de la Evidencia (alianzaevidencia.eventbrite.com)
Premio Poder al Think Tank del Año (premiopoder.pe)

El 17 y 18 de marzo el Perú recibió a investigadores, hacedores de política y expertos de educación de todo el mundo cuando el Ministerio de Educación, GRADE, y la Universidad del Pacífico le dieron la bienvenida a la Conferencia Anual del Global Development Network. Evento, que se dio acabo en la Universidad del Pacífico, ofreció una excelente oportunidad de para reflexionar sobre el estado del conocimiento sobre políticas de educación en el mundo –y en el Perú.

En este breve artículo, recojo 5 de las principales ideas expuestas en la conferencia. 

Educación, educación, educación

El Ministro Jaime Saavedra y el Embajador Británico Anwar Choudhury coincidieron en su receta para el desarrollo: obsesionarse con la educación. De acuerdo con Saavedra, el presupuesto de educación peruano debe aumentar 15% cada año por los próximos 10 años. Está por verse, entonces, si los esfuerzos realizados en los últimos años resistirán la tormenta electoral.
 
La ruta trazada demanda un esfuerzo multisectorial es incluye la revalorización de la carrera docente, el desarrollo de programas pedagógicos, la infraestructura educativa y la gestión. 

Pero aumentar el gasto más en educación no es ni la mitad de la ecuación. Más importante aún es la calidad de esa gasto. Es entonces cuando el gasto se convierte en inversión.

Interacciones – no intervenciones 

Estudio tras caso tras opinión de los expertos presentes un consenso al que se llegó bien temprano en la conferencia fue la importancia de las interacciones entre los distintos actores del sector educación. 

En particular, las interacciones de calidad entre profesores y alumnos (y principalmente en los primero 5 años de vida) son un fuerte determinante de resultados positivos de asistencia y, sobre todo, de aprendizaje. 

Samuel Berlinski del Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID) presentó evidencia de la región. Pero esto se repitió en discusiones sobre capacitación docente (la calidad de las intervenciones entre profesores y mentores), desarrollo de habilidades para el trabajo (entre jóvenes y sus empleadores) y sobre la generación de capacidades para la función pública (entre investigadores y hacedores de política).   

La educación y el ciclo de vida 

Otro aspecto de la calidad del gasto que recibió atención durante la conferencia fue la importancia de entender y diseñar la política pública tomando en cuenta el ciclo de vida de las personas. Los niños aprenden en el hogar, el vecindario, el nido, la escuela, en sus círculos sociales, en sus prácticas de verano, universidades e institutos pero también en oportunidades de educación vocacional, en el trabajo mismo, etc. Resulta particularmente interesante que las personas con menores niveles de educación formal prefieren adquirir el conocimiento que necesitan para el trabajo en programas de entrenamiento en el trabajo y mentoreo. No todos, está claro, aprendemos igual. 

La política educativa debe responder a las oportunidades y restricciones que cada uno de estos espacios y preferencias ofrecen. 

Y la mejor manera de adecuar las intervenciones de política pública es mediante la interacción entre los hacedores de política y los profesores, familiares, comunidades y alumnos. De nada sirven planes perfectos desarrollados en laboratorios de innovación si estos no involucran a sus implementadores y las comunidades dónde serán aplicados. 

Evidencia para todos –no solamente para los hacedores de política pública

La conferencia ofreció la oportunidad de aprender de intervenciones con altos niveles de impacto esperado: transferencias de efectivo condicionadas, la construcción de nuevas escuelas, monitoreo de rendimiento a nivel comunitario, fortalecimiento pedagógico, etc. 

Pero ¿por qué es que este conocimiento, muchas veces probado y demostrado, no llega a la práctica? 

En parte esto responde a la naturaleza de la investigación y a una cultura que prioriza las reglas académicas sobre las necesidades de actores de política. El Premio PODER al Think Tank del Año, promovido por la Revista PODER y la plataforma On Think Tanks busca, justamente, acercar a estas comunidades. En parte, también, esta dificultad se puede explicar por una desarticulación entre los distintos niveles de la política pública; por ejemplo la desarticulación entre el diseño de la política y su implementación. 

Pero muy importante es la falta de atención por las necesidades de información y conocimiento de todos los actores del sector –y no solamente los hacedores de políticas: los alumnos, sus familias, la comunidad, los profesores, las autoridades escolares, etc. Sin esfuerzos que busquen informar y preparar a todos respecto a estas intervenciones exitosas poco podemos esperar que las adopten sin chistar. La Alianza Peruana para el Uso de la Evidencia organizó un panel en el que se presentaron iniciativas dirigidas a informar a todos estos actores. En todos estos casos, en el que destacó Ponte en Carrera, se enfatizó la forma en la que las interacciones entre distintos actores generan relaciones de confianza que facilitan la adopción de ideas innovadoras. 

Educadores investigadores 

Todos los avances que podamos lograr en intervenciones exitosas, innovaciones den la gestión, el fortalecimiento de capacidades pedagógicas, la habilitación de nuevos colegios, el desarrollo del sistema de educación superior, etc. se enfrentarán al reto de cómo llevarlos a escala y sostenerlos en el largo plazo.

Para Pasi Sahlberg, de la Universdiad de Harvard, debemos invertir en la capacidad de la población de apreciar y usar la evidencia para la toma de decisiones. Se necesita, con urgencia, que los maestros, que preparan las futuras generaciones de ciudadanos, tengan un nivel mínimo de apreciación por y competencia en investigación.