Fuente: Cepal.
¿Cuál fue el impacto de la recesión que América Latina sufrió el año pasado? De acuerdo con las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el número de personas en situación de pobreza en la región se elevó de 168 millones en el 2014 a 175 millones en el 2015, fundamentalmente por la caída de sus ingresos.

Si bien, debido al menor crecimiento que la economía mundial viene experimentando desde hace cuatro años se han registrado retrocesos en la lucha contra este flagelo, es la primera vez en los últimos 14 años que se acentúa el empeoramiento de la situación, perjudicando de esta forma el progreso social logrado en el citado periodo, advirtió la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena.
En el año 2002, el número de pobres en el bloque sumaba 225 millones (43,9% de la población regional). A partir de ese año, ante la bonanza generada por el boom de las materias primas, el grupo de personas bajo ese umbral disminuyó paulatinamente hasta llegar a los 164 millones en el 2011, con lo que la tasa de pobreza cayó a 28,2%.

Sin embargo, hoy luego de que el Producto Bruto Interno (PBI) de la región pasara de un crecimiento anual de 1,3% en el 2014 -indica el Fondo Monetario Internacional (FMI)- a un declive de 0,3% en el 2015, la tasa de pobreza se elevó a 29,2%, lo que significa que empeoró la economía de siete millones de personas.

Además, según la Cepal, 75 millones de los 175 millones de pobres, están actualmente en situación de indigencia.

En su documento 'Panorama Social de América Latina', la Cepal explica que el aumento de la cantidad de personas pobres -constatado en 2014- se produjo básicamente entre los pobres no indigentes, y fue consecuencia de dispares resultados nacionales (evolución del PBI), elevándose en algunos países y disminuyendo en un número importante de ellos, explica el documento.

“Si queremos lograr el primer Objetivo de Desarrollo Sostenible, que llama a poner fin a la pobreza en todas sus formas, América Latina debe generar más empleos de calidad, con derechos y protección social, cautelar el salario mínimo y proteger el gasto social, que muestra una merma en su ritmo de crecimiento”, anotó Bárcena.
De acuerdo con la funcionaria, urge además explorar nuevas fuentes y mecanismos fiscales de financiamiento que hagan sostenible la política social y los avances alcanzados en el último decenio, indispensables para continuar con los progresos en este sector.

La funcionaria recordó que a comienzos de los años noventa (1991-1992), el gasto social se situaba cerca del 12,6% del PBI regional como promedio ponderado y ahora ya llega al 19,5%.

¿Y POR PAÍSES?
La Cepal no cuenta aún con cifras de la evolución de la pobreza y la indigencia en la región de los últimos 12 meses, pero sí del 2014 las cuales evidencian la brecha en las mejoras registradas por países. 

Según el organismo multinacional, la tasa de pobreza cayó en la gran mayoría de los países en el período 2010-2014. Los mejores resultados se registraron en Uruguay (a una tasa equivalente anual del -14,9%), Perú (-9,8%), Chile (-9,1%) y Brasil (-7,9%). En tanto, en Honduras, México y Venezuela, la tasa de pobreza se elevó a un ritmo anual de entre un 2% y casi un 5%.

¿Qué factor fue preponderante en las economías que sí registraron reducciones significativas en el número de pobres? Fundamentalmente, la mejora del ingreso laboral, impulsada por el incremento del ingreso laboral medio por ocupado. Esta situación se vivió en Brasil, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.