Foto: El Comercio
Keiko Fujimori. Para quienes pensábamos que el voto duro de Fuerza Popular podía estar algo  por encima de la votación que obtuvo en la primera vuelta del 2011 (23%), ahora, tras dos de las semanas más duras que ha enfrentado su campaña, queda claro que el trabajo partidario realizado los últimos cinco años ha llevado esa intención a poco más del 30%. Ahora bien, el rechazo a la candidatura de Keiko Fujimori ha pasado de 34% en enero a 44% la semana pasada y a 46% esta. Además de que estos datos comienzan a reflejar la polarización de la campaña, también comienzan a reducir cada vez más la posibilidad de que gane en una eventual segunda vuelta. Ya no sólo PPK le ganaría, sino que Alfredo Barnechea y Verónika Mendoza han acortado la distancia a uno y dos puntos, respectivamente. Es decir, dentro del margen de error y con estos dos últimos candidatos con tendencia al alza. 

PPK. Dos semanas de campaña publicitaria le han sumado apenas 1 punto porcentual en la intención de voto para llegar al 15%. Podría decirse que es una candidatura congelada y a la que le quedan solo tres semanas para cambiar de concepto y evitar que Barnechea y/o Mendoza lo terminen superando. ¿Qué podría salvar a PPK? Que se excluya a Keiko Fujimori de la campaña. Según IPSOS, sería por lejos el más beneficiado, obteniendo el 33% del total de los votos que hoy apuestan por la líder de las encuestas. Una intención difícil de revertir cuando faltarían apenas dos semanas para la primera vuelta. Un escenario que le permitiría llegar a la segunda vuelta pero que no le aseguraría ganarla, pues para entonces otras variables entrarían en juego.

Bernechea y Mendoza. Ambos crecen sostenido y parejo, alcanzando el 12% de la intención de voto. En simulacro de votación, 11.7 y 11.3, respectivamente. Ambos tienen a su favor el hecho de que el 20% del electorado aún no los conoce.  Este hecho, sumado a la tendencia al alza que mantienen, hacen prever que deberían continuar subiendo. A Mendoza le seguirá agregando votos el ser percibida como el nuevo rostro de la campaña, el atributo que impulsó a Julio Guzmán. Pero siente el golpe de las críticas en quienes definitivamente no votarían por ella, que pasa de 34% a 36% en siete días (33% en febrero). Los recursos económicos pueden comenzar a jugar un rol importante en aumentar el grado de conocimiento de ambos candidatos, y es Barnechea quien ya ha conseguido empresarios que se sumen a apoyar su candidatura, algo que no ha podido el Frente Amplio. Finalmente, las pretensiones de vincular a Mendoza con el chavismo o hasta con el terrorismo continuarán. Aunque ella ha logrado manejar bien esta primera andanada de "críticas", algún efecto seguirá teniendo. Sin embargo, el efecto también podría jugar a su favor. 

Alan García. Estancado en 6%, sube a 7 en simulacro de votación. A estas alturas, hasta un alivio deben sentir el Apra y el PPC de al menos pasar la valla electoral. Si Keiko Fujimori saliese de carrera, solo el 9% del total de sus votos se trasladarían a Alianza Popular. 

Así las cosas, lo que podría terminar alterando todo el escenario electoral sería que el JNE saque de carrera a Keiko Fujimori. Esta semana sabremos si la ley es igual para todos.