Pax Infantina. Es la primera vez que el organismo admite que sus miembros delinquieron.

Cuando el suizo Gianni Infantino se convirtió en el nuevo presidente de FIFA el pasado 26 de febrero en Zúrich, dio a entender que sabía muy bien que no tenía otra opción: o la institución giraba el timón o terminaba de irse al barranco. Y tal parece que los cambios ya empezaron.

Hoy, la organización con sede en Suiza presentó una demanda en sede judicial norteamericana donde pide ser reconocido como agraviado en el caso Fifagate, y por el cual solicita una indemnización por un monto mayor a los 28 millones de dólares de parte de los 41 dirigentes que ahora enfrentan cargos por delitos de corrupción, fraude, soborno y lavado de dinero, entre otros. La demanda básicamente dice: los acusados abusaron de los cargos de confianza que tenían en la FIFA y causaron graves perjuicios a la organización, pues el dinero del que se beneficiaron pertenecía al fútbol mundial y era para el desarrollo de este deporte. Por eso, FIFA pide una restitución por el daño a su imagen y reputación y adicionalmente, que le sea devuelto el dinero que se les pagó a estos dirigentes mientras defraudaban a la institución.

¿QUÉ SIGNIFICA ESTA DEMANDA?

El mensaje de FIFA e Infantino (producto de una estrategia diseñada por la consultora Teneo y la firma de abogados neoyorquina Quinn Emmanuel) es sencillo y efectivo: dejemos de negar la realidad, aceptemos que la institución estaba llena de bribones y salvémosla. Para eso, FIFA está tratando de usar la Ley RICO —norma invocada en la persecución de los dirigentes acusados— a su favor. Entre otras cosas, la Ley RICO dice que una persona natural o jurídica que ha sido víctima de extorsión criminal (en este caso los victimarios serían los Blatter, Warner, Blazer, Léoz, Burga, etcétera, y FIFA sería el agraviado) puede presentar una demanda por daños y perjuicios y pedir una indemnización de hasta tres veces las pérdidas sufridas.

Pero tal vez lo más importante es que al presentar esta demanda, FIFA está reconociendo por primera vez que los miembros de su organización estuvieron envueltos en casos de corrupción, como por ejemplo la venta de votos durante la elección del mundial Sudáfrica 2010. "Durante años, los acusados abusaron groseramente de sus posiciones de confianza para enriquecerse ellos mismos, mientras causaban un grave daño directo e indirecto a la FIFA", dice el documento.

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA ESTRATEGIA?

El jueves se reúne el Comité Ejecutivo de FIFA en Zúrich y uno de los puntos de la agenda es la presentación de los estados financieros del 2015, donde se dice que se reportarán 100 millones de dólares en pérdidas. Infantino sabe que además de la estrategia política y de imagen, el tema del dinero es crucial si pretende sobrevivir al mando de FIFA. Los que estuvimos hace menos de un mes en el Congreso Extraordinario de Zúrich recordamos que Infantino se refirió con insistencia a los recursos económicos de FIFA y a la necesidad de recuperar el terreno perdido el año pasado, y recordamos también que el momento en que fue más aclamado (y se ganó los corazones de todas las federaciones) fue cuando dijo:

—El dinero de FIFA no es del presidente, es de todos ustedes.

Recuperar parte del dinero, por lo tanto, es parte de su agenda. Reducir el costo de la corrupción, dicen los más optimistas, sería otra parte importante.

¿POR QUÉ PIDEN QUE BURGA DEVUELVA SOLO US$32 MIL?

En la demanda, FIFA identifica dos tipos de perjuicio. El primero es el daño que los actos ilícitos de los 41 dirigentes acusados ha ocasionado a la imagen de la organización frente al resto del mundo. La reputación de FIFA está por los suelos, dice el documento, por lo tanto, la compensación apropiada como consecuencia de este perjuicio debe estar sujeta a investigación y análisis, aunque estima que asciende a las "decenas de millones de dólares".  

El segundo tipo de indemnización se refiere al dinero que FIFA pagó a sus funcionarios por concepto de salarios, bonos, beneficios y viáticos. Dice la demanda que estos dirigentes defraudaron a la institución, pues no solo no estaban cumpliendo a cabalidad las funciones que les fueron encomendadas, sino que se involucraron de manera sistemática en prácticas ilícitas y corruptas. Amparándose en jurisprudencia federal que indica que el salario de un empleado puede ser confiscado y devuelto a su empleador cuando el primero actúa de forma deshonesta, FIFA señala que en ese rubro el perjuicio monetario asciende a por lo menos US$28,224,687.  A continuación detalla una lista de 20 dirigentes entre los 41 acusados (y entre los que se encuentra Manuel Burga) y los montos que estos percibieron por concepto de compensaciones, bonos y viáticos. Algunos de ellos pasan los 5 millones de dólares (como el guatemalteco Rafael Salguero) y otros aparecen con cantidades menores (Por ejemplo, Brayan Jiménez, también de Guatemala, registra apenas US$2,000 recibidos).

La conclusión por lo tanto es que Manuel Burga figura como responsable civil en la demanda por la cantidad de US$32,250 porque ese es el monto que recibió formalmente de FIFA desde el 2008 por concepto de compensaciones, bonos y viáticos.  

No olvidemos sin embargo que según la demanda de FIFA, y como uno de los 41 dirigentes acusados por Estados Unidos, el ex presidente de la Federación Peruana de Fútbol también es responsable civil por los daños y perjuicios causados a la imagen y reputación de la entidad, y que el monto de esa indemnización —estimado en decenas de millones de dólares— todavía está por determinar. Es decir, los 32 mil dólares serían solo un sencillo comparado con lo que tendría que restituir Burga en caso de ser exitosa la demanda de FIFA. 

¿QUÉ VIENE AHORA?

Mañana, el Comité Ejecutivo de la FIFA se reunirá por última vez en Zúrich. Las reformas aprobadas el mes pasado estipulan que este órgano será reemplazado en lo sucesivo por un Consejo de gestión más transparente y con menos poderes. Se presentarán los estados financieros, y por primera vez se revelará a cuánto ascendía el sueldo de Sepp Blatter, como parte del esfuerzo de hacer de FIFA una organización más transparente y democrática.  

Mientras tanto en Lima, la defensa de Burga ha pedido su excarcelación, luego de que el expediente de extradición fuera devuelto a Estados Unidos por no cumplir con algunas formalidades exigidas por el tratado de extradición suscrito con el país del norte. Se ha programado audiencia para el viernes 18 y existe la posibilidad de que la orden de prisión preventiva sea cambiada por la de comparecencia.

Estos detalles del día a día de un proceso que será largo, no nos deben hacer perder de vista, sin embargo, que nuevos vientos soplan en FIFA. Más allá del tortuoso camino legal a nivel local o internacional, y de sus triunfos, derrotas, idas y venidas, el hecho más significativo es que hoy ya no está en discusión algo que muchos veníamos diciendo hace tiempo: que el fútbol mundial fue gestionado durante décadas por un grupo de dirigentes deshonestos para su propio beneficio y que la hora de rendir cuentas finalmente ha llegado. Hasta en las mismas oficinas de la Fifastrasse en Zúrich ahora lo reconocen.