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Una de las principales propuestas de campaña de Verónika Mendoza, candidata presidencial del Frente Amplio, es la renegociación de los contratos de exportación de gas. Si bien hay quienes señalan que esto afectaría la seguridad jurídica y que por la caída de los precios del hidrocarburo no hay nada que modificar, Mendoza y su equipo consideran que este punto es crucial para conseguir la soberanía energética del Perú, promover industrias como la petroquímica y masificar el uso doméstico del gas. ¿Cómo lo logrará? Aquí tres formas en palabras del Frente Amplio.


1. El Estado debe decidir el destino del gas

“Criticamos que las empresas sean hoy los licenciatarios del gas y puedan hacer lo que quieran con él”, señaló Verónika Mendoza. De acuerdo con la candidata, las compañías que explotan el gas se convierten en dueñas del recurso. 
Este es uno de los aspectos que busca renegociar. El Frente Amplio apunta a que el Estado tenga el poder de decisión sobre el destino del gas para poder promover actividades en beneficio del país, como impulsar la industria petroquímica en el sur y masificar el uso de gas a nivel doméstico. “Es increíble que actualmente ya se esté construyendo el Gasoducto del Sur Peruano y todavía no se sepa quiénes son las empresas que van a proveer el gas”, dijo Mendoza.
2. Ajustar el cobro de regalías
El congresista y miembro del Frente Amplio, Manuel Dammert, señaló que las regalías cobradas por el Perú por la exportación del gas a México son muy reducidas. Según afirmó, cuando se hizo el contrato, el cobro de dicho cargo se calculó sobre un sétimo del valor de venta del gas, lo que va “en contra de los intereses nacionales”.
“PPK se pregunta, ¿cómo vamos a renegociar el precio si antes era 8 dólares por BTU y hoy es de casi 2 dólares? Ese es un falso dilema. No se puede obligar a nadie a que te compre a 8 dólares. Lo que se tiene que renegociar es que el esquema del retorno del precio (regalía), sea cual fuere, porque es muy bajo en este momento”, afirmó por su parte Humberto Campodónico.
Campodónico también dijo que el precio de venta tiene que estar determinado por el lugar final al que llega el hidrocarburo. Recordó que el año pasado el Centro Internacional de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) falló a favor del Estado peruano por la reexportación de 10 embarques de gas cuyo precio, sobre el que se calculó la regalía, tomaba en cuenta como destino a México. Sin embargo, Repsol vendió el gas a Europa y Asia a precios más elevados sin tener que efectuar el pago de regalías de acuerdo al destino final. El CIADI dispuso que el Consorcio Camisea pague US$ 64 millones al Perú por regalías no canceladas entre el 2010 y el 2011.
3. Agregar cláusulas de equilibrio contractual
De acuerdo con Campodónico, Repsol, cuando vende gas a países como Argelia, añade una cláusula de equilibrio a sus contratos para proteger a cualquiera de las dos partes en caso el precio del gas caiga severamente. “Por ejemplo, desde el lado del proveedor, si el precio baja hasta cierto punto entonces este puede decidir ya no vender al cliente o empezar a venderle gas a otro”. De acuerdo con Campodónico, este tipo de garantías deberían añadirse los contratos de venta de gas del Perú.
“No es que no hay nada que renegociar porque el precio ha caído. Por el contrario, hay muchos de estos temas que están pendientes que no se pueden dejar de lado por esta coyuntura”, finalizó Campodónico.