Steven Levitsky, politólogo de Harvard University y estudioso de las democracias a nivel global, conversó con PODER sobre la posible exclusión de de Julio Guzmán y César Acuña del proceso electoral. También sobre el impacto que la salida de estos dos candidatos a la presidencia tendría en la competencia y sobre el futuro de sus respectivos partidos políticos. En su opinión, aún hay muchas reformas por hacer en el sistema electoral.

Afirmas que las exclusiones de Julio Guzmán y César Acuña del proceso electoral afectarían la democracia. ¿Cuáles son los principales riesgos que enfrentaríamos?
Hay dos riesgos principales. Primero, la politización de la exclusión. La gente no cree que las instituciones sean neutrales, sospechan que son utilizadas —y han sido utilizadas— para fines políticos. Una vez que se siente el precedente de poder utilizar el Estado para excluir un candidato por razones mínimas y no graves, se hará más fácil hacerlo en el futuro. Este es el primer riesgo.
Ahora hay mucha gente exigiendo la exclusión de Keiko Fujimori, y con cierta razón, porque hay evidencia de que el fujimorismo también ha estado comprando votos, regalando cosas. En realidad se pueden formar argumentos para excluir la mayoría de los candidatos. Y ese tipo de proliferación de esfuerzos para excluir candidatos, que llamo guerra de exclusiones, me parece muy dañino.
El otro riesgo, que creo es mayor, es la deslegitimación del proceso electoral. Como ya se sabe, los peruanos tienen muy poca confianza en sus políticos. Muy poca confianza en sus gobiernos y poca satisfacción con las instituciones democráticas. Y si el Estado saca del juego a los candidatos que ha estado en puestos expectantes, esto va a minar aún más la confianza que tiene la gente en el proceso democrático. 
No sabemos cuáles son las consecuencias precisas, pero si se erosionan aún más la confianza pública en la democracia y en sus instituciones, si más gente termina concluyendo que las elecciones no importan, es más probable que en el futuro apoyen a un populista autoritario que prometa tumbar la democracia existente, al estilo de Hugo Chávez.

¿En realidad las faltas cometidas por los candidatos son mínimas? Hay quienes dicen que la democracia se concretiza en el cumplimiento de requisitos, que son los que han faltado en el caso de Julio Guzmán, por ejemplo.
Nadie puede nombrar otra democracia en el mundo donde ocurre esto. Es posible que se excluyan candidatos por requisitos básicos: edad, no ser familiar del presidente, nacionalidad. Pero no por faltar a tener los papeles en orden.
La causa principal de este problema es que hay una ley de partidos políticos que es una ficción. No me imagino quien pudo imaginar que pidiendo mil y un requisitos específicos íbamos a tener partidos políticos fuertes. Ningún partido político peruano, ni siquiera los más antiguos, es capaz de cumplir con los requisitos. Es un desastre. 
Es una ficción colectiva el pensar que los partidos están cumpliendo. O están engañando bien, y no se nota, o están engañando mal, como Todos por el Perú. Es mentira decir que algunos partidos están cumpliendo con las reglas y otros no. Todos están violando las reglas. No se pueden cumplir.

¿Cuál es la sanción para casos como los de Acuña y Guzmán en otros países?
En otras democracias del mundo, si un candidato viola una regla menor —incluso compra de votos o cosas que son más serias, como cuando cuando faltan a las reglas de financiamiento— se pagan multas. Hay un castigo. No estoy diciendo que no hay que castigar. Pero expulsar a un candidato es desproporcionado. Es como dar pena de muerte a alguien que viola las leyes de tránsito o que no paga todos sus impuestos. Esto no ocurre en ninguna democracia del mundo.
En México, por ejemplo, el castigo es una multa. Hay una entidad electoral muy fuerte, muy intervencionista, que vigila y castiga mucho. Pero no con la expulsión del candidato, sino con multas. 
Si se termina excluyendo a los candidatos por motivos mínimos, Perú entraría en una lista en la que se encuentran una serie de regímenes autoritarios. Los candidatos son excluidos en Ruanda, Rusia, Bielorusia, Madagascar, Kazajastan, Pakistán, Egipto. No estoy diciendo que Perú es tan autoritario. Estoy diciendo que si ves la lista de casos, esto no ocurre nunca en una democracia. Algo está mal en el Perú.

PANORAMA ELECTORAL A FUTURO

Si finalmente Julio Guzmán y César Acuña son excluidos, ¿cómo crees que cambiaría el tablero?
De acuerdo con la información disponible, no va a ser fácil que el caudal de uno pase íntegramente a otro. Al menos el porcentaje de Guzmán se va a fragmentar. 
Sin duda, Keiko Fujimori va a beneficiarse. Muchos de los votos de Guzmán y Acuña pasarían a ella, con lo que estaría mucho más cerca a una mayoría en primera vuelta. De otro lado, los insiders, sobre todo Alan García, son los que van a beneficiarse menos. 
Mucha gente va a estar molesta con la salida de sus candidatos, sobre todo los electores de Julio Guzmán. Quienes dicen que van a votar por él están buscando un candidato que viene por fuera del sistema y creo que García va a ser el último que se beneficiaría. Probablemente el electorado seguirá buscando alguien que viene de fuera. Podría ser Verónica Mendoza, o podría ser Alfredo Barnechea. 

¿Qué podría ocurrir con los partidos de César Acuña y Julio Guzmán?
Son caminos distintos. Alianza por el Progreso (APP) es un partido mucho más fuerte y mucho mejor organizado. Pero totalmente personalista. Creo que la carrera política de César Acuña, dejando de lado este problema con las entidades electorales, ya se estaba quemando por los escándalos, principalmente los plagios. Cuando la carrera del líder de un partido plenamente personalista se acaba, normalmente el partido también corre la misma suerte. Entonces, yo creo que APP, sobre todo si Acuña no participa, está en camino a la extinción o la marginalidad. 
Todos por el Perú es un partido fantasma como muchos. No tengo idea de lo que pueda pasar con él. Pero si Julio Guzmán no puede participar y es excluido, quedaría muy bien parado. Si mucha gente termina pensando que ha habido una injusticia contra él, acabaría muy bien posicionado para las próximas elecciones.
Son dos casos totalmente distintos. Sería el final del camino para Acuña y para APP, y podría ser el principio, el comienzo del camino, para Julio Guzmán.