El capitán del vuelo de Swiss Air que me trae de Madrid a Zúrich anuncia que espera nieve y fuertes vientos en nuestro descenso sobre la ciudad. Podría decir que es un presagio de lo que me espera este fin de semana, pues el clima adverso e incierto ha sido moneda común en FIFA desde hace mucho tiempo, pero especialmente desde el Congreso de mayo del año pasado, cuando la policía suiza en coordinación con la justicia norteamericana le echó el guante a varios dirigentes de fútbol acusados de corrupción y otras tropelías. Se trata de una bola de nieve que no ha discriminado ni rango, ni nacionalidad.  Y si no pregúntenle a Sepp Blatter o a Manuel Burga. 

A mi salida del terminal del aeropuerto Kloten, hay un par de chicos con pancartas de color celeste y azul en las que se lee: "FIFA EXTRAORDINARY CONGRESS",  quienes esperan a personalidades que serán trasladadas a sus hoteles en el centro de la ciudad. Sus sonrisas no son distintas a las que me recibieron la primera vez que asistí a un congreso FIFA (Budapest en el 2012) y no parecen revelar que mucho ha cambiado desde entonces. 

Este congreso extraordinario fue convocado por Blatter precisamente luego de renunciar a su mandato de 18 años después de la primera redada de mayo del 2015, pero va mucho más allá de elegir a un nuevo presidente. Así, antes de ese acto electoral la asamblea general conformada por las 209 naciones miembros del ente rector del fútbol mundial tendrá que votar sobre la aprobación de un paquete de reformas elaborado por el Comité Ejecutivo y que han sido anunciadas como el paso necesario hacia una FIFA más limpia y transparente. Estas reformas incluyen la limitación a los períodos presidenciales vitalicios (se reduce a solo una reelección), la disolución del Comité Ejecutivo, que será reemplazado por un Consejo de 36 miembros (donde al menos seis deben ser mujeres) y tal vez la más importante: la publicidad de los sueldos que perciben los funcionarios FIFA. 

El asunto es que para que la nueva estructura y las reformas sean aprobadas, es necesario el 75% de los votos de la asamblea general. El presidente interino, el camerunés Issa Hayatou, se ha mostrado toda la semana muy optimista en que esto será así y se le vio hoy sonriendo al salir del Hallenstadion, el coliseo cerrado donde se realizará el evento del viernes. (Un camarógrafo de la televisión británica me comentó hoy en el lugar que el sábado ya está programado un partido de hockey, así que hasta que no haya humo blanco nadie saldrá). 

—No aprobar las reformas sería una sentencia de muerte —me dijo el mismo periodista.

Una vez superada esa instancia se votará por el nuevo presidente. A mediados de año todos apostaban por Michel Platini, hasta que Blatter se encargó de filtrar documentos que aseguraron que el francés lo acompañaría en el destierro. En su lugar, el favorito hasta esta noche de miércoles continúa siendo el ex mano derecha de Platini y secretario general de la UEFA, el suizo de origen italiano Gianni Infantino, empresario de cabeza afeitada y lejano parecido al ex réferi Pierluigi Collina . En la tarde de hoy trascendió en medios que la agencia AFP se había puesto en contacto con los 209 representantes de las naciones miembro y que de estas, 161 ya harían decidido su voto.  Infantino tendría 68 y el jeque de Bahrain, Salman Bin Ibrahim Al Khalifa, 28. El resto estaría ya fuera de carrera. Sin embargo, la mayor parte de los que no han hecho públicas sus intenciones electorales son las confederaciones de Asia y África, precisamente donde el jeque Salman es más fuerte.

Si bien se espera que CONMEBOL (conformada por los diez países sudamericanos) voten por Infantino, el otro rumor importante de hoy fue que Brasil estaría considerando salirse del redil y votar por Salman. El jueves por la tarde se reúnen todas las confederaciones por separado y luego ofrecerán conferencias de prensa donde se tendrá un panorama más claro. El comité ejecutivo CONMEBOL se reunirá en el Swisshotel, a unas cuadras del Hallenstadion y es la única confederación que no dará acceso a medios de prensa. 

Yo tengo planeado desafiar a la nieve y los vientos que siguen soplando en Zúrich y dar una vuelta por el lobby del Swisshotel. Me interesa saber por quién votarán Edwin Oviedo y Agustín Lozano de la Federación Peruana de Fútbol. Si no hay una nueva redada encargada por el FBI (hasta ahora nadie la descarta), esa sería una noticia interesante.

Nos vemos mañana, desde Zúrich.