Foto: Andina.
En los últimos años, en más de una oportunidad se han referido a la revista PODER o a quien escribe esta columna, como pro gobiernista. No importa que hayamos sido una de las primeras publicaciones en sumergirnos en la influencia que Nadine Heredia tenía en el gobierno. Tampoco que en un artículo de Oscar Castilla hayamos detallado el dinero que llegó desde Venezuela al Partido Nacionalista. Tampoco que en algunas columnas de opinión nos hayamos pronunciado sobre la perversa interferencia de la Primera Dama, punto que quienes ahora la critican, aplaudían por entonces. Ni que hayamos hecho más de una vez referencia a la falta de liderazgo del presidente Humala para establecer una relación de confianza con el empresariado, así como a su falta de claridad, a sus idas y venidas, que generaron incertidumbre. No importa.

Porque como también hemos dicho que algún día se tendrá que reconocer la labor social que ha hecho este gobierno, porque como hemos argumentado que el proceso de desacelaración económica no es responsabilidad principalmente de esta administración, porque como hemos estado a favor de la modernización de Petro-Perú, etc., somos gobiernistas.  

Cuando a mediados del año pasado apareció Verónika Mendoza en la portada de la revista PODER y señalamos que podía convertirse en la líder de la renovación de la izquierda y en una candidata con potencial en estas elecciones, se dijo que era nuestra apuesta. Hasta hoy encuentro personas que me lo siguen diciendo. Es decir, mientras éramos pro gobiernistas a la vez abogábamos por una candidata que se ha enfrentado abiertamente a este régimen.

Luego vendría PPK en portada, y nuestra afirmación de que si bien guardábamos discrepancias con él, no considerábamos que era ni el lobista ni el ladrón que se había intentado construir como imagen de él. Mucho menos un conservador de derecha. 

Después vendría Keiko Fujimori, donde dejamos abierta la posibilidad de que efectivamente hubiese iniciado un proceso de renovación dentro del partido. Los antifujimoristas nos llamaron de todo, principalmente ingenuos. 
 
Posteriormente vendrían Acuña, Guzmán, y en las últimas semanas nuestra posición de que las instancias electorales debían validar su candidatura. Y de pronto nos convertimos en pro Guzmán. Cuando la próxima portada de PODER esté en las calles la segunda semana de marzo, se dirá que somos acciopopulistas, o barnechealovers, o algo por el estilo.

Pero una de las cosas más jaladas de los pelos que se ha planteado en las últimas semanas por parte de algunos líderes de opinión, es la idea de que los mismos periodistas que apoyaron la elección de Humala el 2011, son los que ahora respaldan la candidatura de Guzmán. Dice hoy Cecilia Valenzuela que fue un apoyo sin tregua. ¿No recuerda que el apoyo sin tregua fue de quienes respaldaron a Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 2011? ¿Es solo falta de memoria? ¿Será necesario hacerle algún recordatorio específico?

Pero vamos al tema de fondo que queremos plantear. Desde la revista PODER hemos recogido las opiniones de diversos especialistas, a favor y en contra de que las instancias electorales validen la candidatura de Julio Guzmán. Después de haber escuchado y planteado todas las posiciones, asumimos como válida aquella tomada por la mayoría de entendidos en la materia.

Para Valenzuela, el hecho de que hayamos asumido esa posición refleja nuestra “frondosa pollera colorada”. Estimada Cecilia, ¿quiere decir que Fernando Tuesta, Percy Medina, Aníbal Quiroga, Juan de la Puente, Ivan Lanegra (quien salió enfrentado de este gobierno), César Nakasaki en su versión 1 y César Landa antes de asumir la defensa de Todos por el Perú, adolecen de “superioridad moral", respaldan el populismo, son pro gobiernistas y son o han sido pro Guzmán? (Por cierto, tremendo sancochado de ideas).

¿Quiere decir, entonces Cecilia, que cuando desde Willax TV respaldabas ciegamente a la minería y calificabas hasta de terroristas a quienes se oponían a algunos proyectos, era porque tu canal era financiado por empresas privadas? ¿El dinero determinaba tu posición? ¿O era tu posición natural la que coincidía simplemente con la de quienes permitían económicamente que Willax siguiese al aire a pesar de su rating?

Creo en lo segundo. Como también que nuestra posición personal y de la revista PODER siempre ha estado determinada por profundizar en el análisis, entender las complejidades de cada tema y las posiciones de los diferentes actores, para de esta manera tratar de aproximarnos a la verdad. Que no implica que la hayamos tenido, pero sí que hacemos un esfuerzo honesto por tratar de aproximarnos lo mejor posible a ella. Algo difícil de reconocer cuando el mundo es descifrado bajo la lógica amigo o enemigo, blanco o negro, pro minero o terruco.