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El caso de la candidatura de Julio Guzmán ha puesto en debate el peso que las instancias electorales le dan a aspectos administrativos sobre consideraciones de fondo, como el derecho a la participación política. Como se recordará, fue el Registro de Organizaciones Políticas (ROP) la instancia que planteó observaciones a la modificación del estatuto del partido Todos por el Perú y también a la inscripción de los miembros de su Tribunal Electoral y del Comité Ejecutivo. ¿Ha privilegiado siempre el ROP los aspectos formales?

No. Como veremos, no fue así cuando se le denegó la inscripción al Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef).

El 29 de marzo del 2011 el Movadef solicitó la inscripción del partido al ROP. De acuerdo con un oficio cursado por la ONPE, dicha organización política había alcanzado el número suficiente de firmas para iniciar el proceso.

Luego de evaluarlo, el 28 de noviembre el ROP denegó la solicitud, al haber determinado “que adolece de un defecto no subsanable consistente en que dicha organización política se define como un organismo que adopta un principio –marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo– cuyo seguimiento implica actos violentos contrarios a la democracia y por ende a la Constitución Política del Estado”.

En diciembre, el Movadef apeló y solicitó al JNE que declare nula la resolución del ROP. En su apelación, el partido sostuvo que el Pensamiento Gonzalo es una forma de pluralismo ideológico y que el ROP excedió sus atribuciones al efectuar un análisis del ideario cuando la ley solo le permite verificar requisitos de forma, entre otros argumentos.  

El 5 de enero el JNE anuló la resolución del ROP contraria a la inscripción del Movadef y pidió que emita un nuevo pronunciamiento. Entre los fundamentos de su decisión señala que el ROP realizó un análisis destinado únicamente a verificar un defecto considerado insubsanable (la adopción del Pensamiento Gonzalo) y no a otros defectos como los que ya había reconocido en un informe anterior. Y que a criterio del Tribunal del JNE, el ROP tiene la obligación de considerarlos para emitir un pronunciamiento integral sobre la solicitud de inscripción de un partido. De esta manera el JNE dejaba en claro que el ROP debía pronunciarse sobre los aspectos formales y que podía hacerlo sobre los aspectos de fondo. Así, el 20 de enero del 2012 el ROP volvió a emitir un pronunciamiento: la resolución 008-2012-ROP/JNE.

En esta nueva resolución el ROP señala que en la anterior “no se especificaron expresamente las observaciones subsanables a la solicitud de inscripción que se detectaron por parte del Registro; sin embargo, sí se aludió a su existencia; ello obedeció a que era un despropósito listarlas pues el fundamento de la decisión denegatoria no podía referirse a tal clase de defectos, sino únicamente al defecto insubsanable”.


En su nuevo análisis el ROP señala que en el acta de fundación que Movadef presentó no se consignaban a cabalidad los miembros del Comité Ejecutivo Nacional. Además, no se detallaron los miembros del Congreso Nacional ni de la Convención Nacional que, según su estatuto, tienen calidad de órganos de dirección.

También se detectaron irregularidades: uno de los dirigentes estaba inscrito en Perú Posible y otro había consignado un DNI que no era el suyo. Además de que no cumplían con el número de adherentes válidos para varios comités regionales, habían comités provinciales que no funcionaban y otras fallas respecto a lo consignado en su propio estatuto.

Todos estos defectos, y otros más, son calificados como defectos formales subsanables por la resolución del ROP. Sin embargo, lo que ocasionó la denegación de la inscripción del Movadef, por segunda ocasión, fue la siguiente falla “insubsanable”.

Junto con los documentos para su inscripción, el Movadef adjuntó un documento titulado Algunas cuestiones doctrinarias – Ideario, donde se autodefine como “un organismo político con carácter de frente único que se guía por el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo”. La suscripción de este pensamiento también se menciona en el estatuto del partido.

Así, en su resolución del 20 de enero del 2012, el ROP señaló sobre la inscripción del Movadef que “si bien ha verificado que contiene defectos subsanables, también es cierto que en la presente se ha cotejado la existencia de un defecto insubsanable consistente en que dicha organización política se define como un organismo que adopta un principio —marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo— cuyo seguimiento avala actos violentos contrarios a la Constitución Política del Estado (…) y corresponde rechazar dicha solicitud”.


El ex presidente del Tribunal Constitucional (TC), César Landa, ha explicado que cuando el ROP denegó la inscripción del Movadef, además de reconocer la existencia de defectos subsanables, “utilizó criterios de fondo, pues este partido poseía una ideología violentista que iba contra la Constitución”. 

En el caso del Movadef, en un inicio, el ROP se pronunció solo sobre el fondo. Sin embargo, el JNE le pidió pronunciarse también sobre la forma. En su resolución final, reconoce la existencia de errores de forma que además considera subsanables, pero que no tenía sentido pronunciarse sobre ellos al existir un problema de fondo. Es decir, el ROP privilegió el fondo sobre la forma. 

Landa señala que “En este caso no hubo un análisis de forma, sino de fondo. El jurado tiene que interpretar con igual criterio para todos los casos y no cambiarlo. Si uno le aplica la ley en un sentido estricto formal y en otros en un sentido abierto e interpretativo, eso rompería un principio de igualdad”.

Tomando en cuenta este caso y la resolución del JNE de la semana pasada, ¿cuándo importa la forma y cuándo el fondo?, ¿priorizará el Jurado Electoral Especial las cuestiones de fondo en la resolución que debe emitir esta semana sobre el caso Guzmán?