Foto: Andina.
A Todos por el Perú (TPP) le toca superar este viernes una de las más importantes vallas para entrar, formalmente, a la campaña electoral. El Jurado Electoral Especial de Lima Centro se pronunciará sobre la validez de su plancha presidencial, trámite para el cual, la resolución del Pleno de Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de este martes (en la que se rechazó la inscripción del Tribunal Electoral, el Comité Electoral y el cambio de símbolo) es un insumo clave.

Y al igual que en el fallo del 16 de febrero del máximo ente electoral, no hay unanimidad entre los abogados expertos en temas electorales sobre cuál podría ser el veredicto. Un grupo sostiene que probablemente la inscripción de la fórmula que lidera Julio Guzmán sea rechazada pues los miembros del JEE se alinearían a las conclusiones del dictamen en mayoría del Jurado Nacional.

Sin embargo, otros consideran que en esta instancia sí debería entrar a tallar la variable del derecho a la participación política del candidato, así como de los miembros del partido que lo eligieron. Es decir, que este derecho no debería vulnerarse. Ni que los errores administrativos formales deberían prevalecer sobre él. Sobre todo si Todos por el Perú logró subsanar las observaciones a la inscripción de sus órganos electorales en una asamblea posterior realizada el 20 de enero, que sus militantes ratificaron y que el propio presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Francisco Távara, considera válida (según la resolución en minoría de este martes).

UNA ASAMBLEA COMO ESTRATEGIA
Fue el 10 de octubre del 2015 cuando Todos por el Perú, en asamblea, decide cambiar su estatuto y el símbolo de su partido. El 24 de octubre, con nuevo estatuto elige nuevo Comité Electoral y Tribunal Electoral. Entre el 18 y el 22 de diciembre, la agrupación informa a la Dirección Nacional de Registro de Organizaciones Políticas (DNROP) del JNE de los cambios realizados y solicita la inscripción de sus órganos electorales para la campaña del 2016.

El 29 de diciembre, TPP recibe una notificación de la DNROP en la que esta instancia electoral observa a los procedimientos electorales previos. Es cuando empieza el vía crucis de la agrupación. La primera apelación, del 6 de enero del 2016, fue por los cuestionamientos a la modificación del estatuto partidario. La segunda se realizó el 25 del mismo mes. A la par, se programaron audiencias (19 y 28 de enero) para que TPP argumentara su defensa.

En ninguno de las documentos y argumentaciones presentadas en enero, el partido que postula a Guzmán menciona que el 20 de enero tuvo una nueva asamblea de partidarios en la que estos ratificaron todos los actos registrales que ahora son cuestionados. ¿Cuál sería la razón? Mientras la resolución en mayoría del JNE (suscrita por Fernández Alarcón, Ayvar Carrasco y Rodríguez Velez) pone en entredicho la existencia de este cónclave, convocado el 28 de diciembre del 2015, la defensa legal de TPP afirma que no dio la información por simple estrategia.

Carlo Magno Salcedo, abogado de Todos por el Perú, aseguró a PODER que primero buscaron por todos los medios demostrar a la DNROP que no habían cometido ninguna infracción. “Fue nuestra línea de defensa A, no tenía porque revelar mi línea de defensa B. Presentamos los documentos que nos parecían pertinentes pues queríamos conocer la decisión del Registro sobre los temas en cuestión”, refirió el letrado.

El 28 de enero, la DNROP notifica a TPP la improcedencia de su línea de defensa A y recién en su apelación del 5 de febrero la agrupación revela al organismo electoral, esta vez al Pleno del JNE, que tuvo una asamblea el 20 de enero en la que todos sus partidarios se mostraron conformes con los acuerdos.

Para los magistrados que rechazaron esta apelación y que, por ser mayoría, dejaron la candidatura de Guzmán en el limbo, “no resulta admisible que con la interposición del (nuevo) recurso de apelación… el personero legal introduzca un nuevo documento o medio de prueba”, que previamente no fue citado.

En contraste, Távara Córdova (actual presidente del JNE) y Cornejo Guerrero, magistrados en minoría, consideraron necesario admitir y valorar la documentación presentada por el partido pues “no se puede desconocer el derecho de toda organización política de participar en un proceso electoral con arreglo a sus propias normas internas”.

Entonces, ¿hizo bien TPP en no informar sobre su segunda asamblea o tuvo que revelarla ante la DNROP? Para el exabogado del JNE, José Naupari, la defensa legal de la agrupación no tenía la obligación de detallar su estrategia de defensa. Es más, subraya que no existe ningún mandato normativo que señale que un medio probatorio puede ser admitido solo sí antes es anunciado.

“Hay momentos en los que es conveniente no avisar nada. Imagínate si hubiera dicho voy a convalidar, convoco y nadie va. ¿Si no hubiera habido asamblea, hubiera tenido sentido anunciarla? Pero aún, hacerlo hubiera sido utilizado para evidenciar el error y denegar la apelación”, explicó el experto a PODER.

Carlo Magno Salcedo refiere un detalle no menor. Mientras el Pleno analizaba los argumentos de defensa del partido de Guzmán, el jefe de la DNROP adelantó opinión sobre el tema. Es por este razonamiento que los abogados de Todos por el Perú consideraron que la valoración de los tres miembros que rechazaron la apelación es subjetiva y arbitraria. “Nos llama la atención como a partir de una especulación, se violan principios jurídicos”, finalizó.

Si hoy viernes, el JEE rechaza la fórmula presidencial, aún Guzmán puede apelar este caso ante el Pleno del JNE, instancia que tendrá tres días hábiles para dar su veredicto final, ahora con un nuevo magistrado. Fernández Alarcón, quién votó contra TPP, es un representante provisional del Ministerio Público en la máxima instancia electoral, y en breve será reemplazado por un miembro titular, que hasta el cierre de este informe no había sido designado.