Fuente: Andina.
A pocas horas de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tome una decisión sobre si permitir o no a Julio Guzmán continuar en la carrera electoral, continúa el debate sobre si los errores formales o administrativos cometidos por Todos por el Perú son suficientes para invalidar su participación.

Los más puristas afirman que si no se cumplió algún proceso establecido en la Ley, simplemente se debería proceder con tachar la candidatura. Sin embargo, como parte del proceso de investigación para esta nota, PODER pudo recoger de diversos abogados un aspecto jurídico que puede resultar determinante para definir cómo puede proceder el JNE en este caso.

Según nos comentaron seis letrados que fueron consultados para esta nota, en los actos jurídicos hay algunos que son nulos y otros que son anulables. Mientras los primeros invalidan por completo cualquiera sea el proceso que se está siguiendo, los segundos son actos que no son solamente subsanables, sino también sujetos de poder ser convalidados con posterioridad a la falta cometida. 

Entonces, ¿los errores cometidos por Todos por el Perú en qué categoría entran? Para Carlos Blancas, catedrático de Derecho Constitucional y Derecho Electoral en la PUCP, los errores cometidos por Todos por el Perú deben llevar a que el candidato salga de la contienda pues no cumplió con los requisitos formales al cambiar sus estatutos sin notificarlo debidamente ante la ROP del JNE y, sobre este documento, elegir un comité nacional, un tribunal electoral y llevar a cabo una asamblea, donde además no hubo cuórum (aunque como veremos más adelante la defensa de Guzmán aseguró ayer ante el pleno del JNE que sí hubo).

El constitucionalista Aníbal Quiroga tiene una opinión distinta. Para él, si bien en los procesos electorales hay actos jurídicos que pueden anular una candidatura, como postular a la alcaldía de un distrito en el que no vives (caso Kouri), hay otros que sí son subsanables y ese sería el caso de los cometidos por Todos por el Perú.

¿La razón? Se tratan de procedimientos preelectorales de orden cuantitativo, no cualitativo, que en realidad son comunes en todos los partidos -en los que reina la informalidad- y que en el caso particular de Todos por el Perú se han vuelto mediáticos porque se trata de un aspirante a la presidencia de la República que ya ocupa el segundo lugar en los sondeos de intención de voto, anota Quiroga.

El politólogo y exjefe de la ONPE, Fernando Tuesta, coincide con él y afirma que "no es posible que se le retire de carrera a Guzmán argumentando faltas administrativas. Son faltas compensables. Un norma de jerarquía menor no puede estar por encima de ley”, comenta.

Como verán hay discrepancias entre los especialistas sobre si los errores de Todos por el Perú eran o no subsanables y convalidables. Para tener una mejor aproximación a si debería permitírsele al partido de Guzmán seguir en carrera, es útil volver sobre los errores que están en cuestión:

1.SOBRE LA ELECCIÓN DEL TRIBUNAL ELECTORAL
Uno de los cuestionamientos de la ROP es que Todos por el Perú no cumplió con el plazo de 15 días hábiles para convocar a su asamblea del 10 de octubre, en la que eligió el Tribunal Electoral y el Comité Nacional Electoral, así como tampoco publicó la convocatoria en un periódico de circulación nacional. La ROP dice que el aviso de la reunión se dio el 22 de setiembre, la agrupación política refiere que fue el 20 del mismo mes. En ambos casos, no se alcanza el periodo requerido. 

Sobre la difusión de la convocatoria, el abogado del partido, Carlo Magno, sostiene que si bien está previsto en la ley que se haga la notificación en un medio de comunicación, no es obligatorio y también puede realizarse por correo electrónico. Y aseguró que para subsanar estos actos que pudieron “tener algún defecto”, se realizó una nueva asamblea el 20 de enero, en la que los militantes ratificaron los acuerdos del 10 de octubre con el fin de evitar una futura invalidación. 

2. SOBRE EL CUÓRUM EN ASAMBLEA CLAVE
Para la Dirección de Organizaciones Políticas del JNE, de los 16 dirigentes del partido morado que acudieran a la reunión del 10 de octubre, nueve no eran militantes. Magno refiere que sí lo eran, pero que se inscribieron después de marzo del 2015, que es cuando la agrupación presentó su primer padrón de afiliados ante el tribunal electoral. “La obligación legal es remitir el registro una vez al año, no cinco ni dos”, anotó.

Si bien los cuestionamientos han sido hechos a requisitos de naturaleza meramente administrativa, son relevantes en cuanto ponen en tela de juicio las elecciones internas que decidieron la formula presidencial, sostiene el exabogado del JNE, José Rodolfo Naupari.

¿Por qué afirma ello cuando especialistas como Tuesta aseguran que no se ha vulnerado el proceso de democracia interna? Para el experto, la designación del Comité Electoral, pero sobre todo la del Tribunal Electoral, se realizó sobre la base de un estatuto que no fue oportunamente inscrito ante la ROP. En el caso del Tribunal, incluso se ha visto que uno de sus miembros no era un militante inscrito. “Esto invalidaría el proceso de democracia interna, si te apegas estrictamente a la norma”, señala.

LAS POSIBILIDADES 
Sin embargo, Naupari cree que el Jurado Nacional de Elecciones podría validar la elección interna pues se hizo bajo la modalidad de delegados, algo que está tanto en el estatuto antiguo (reconocido por la ROP) como en el nuevo. Hay un antecedente de un hecho similar que data del 2014 con el Movimiento Obras + Obras de Piura. 

Si ello ocurre, quedaría el problema de la legitimidad del Tribunal, que es el órgano que certifica sí hubo democracia interna. En este aspecto, la defensa legal de Todos por el Perú ha asegurado que no hay nada que cuestionar pues ninguno de sus militantes apeló el proceso. Pero Naupari precisa que no basta con decir que todos están de acuerdo, hay que demostrarlo. 

Para lograrlo, el partido tendría que conseguir una acta de cada uno de sus comité en provincias, en la que aseguran que están conformes con los acuerdos tomados. Como no hay jurisprudencia sentada con antecedes similares, el JNE innovaría al darles la razón. 

Percy Medina, jefe de Misión en el Perú del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional), considera que no hay mucho que discutir sobre el tema pues en el mundo todos los órganos electorales privilegian la permanencia de los candidatos en la contienda electoral, debido a que no solo está en juego el derecho del candidato, sino de los seguidores del partido.

“Retirar una candidatura es bastante costoso, y supongo que el JNE hará una evaluación cuidadosa del proceso de democracia interna en Todos por el Perú, y si las infracciones cometidas son suficientes para retirar esa candidatura”, ha indicado al portal lamula.pe. 

Considerando que entre los especialistas existen discrepancias sobre si los errores cometidos por Todos por el Perú son o no subsanables, el Jurado tiene la facultad de incorporar en su análisis otras variables, algunas de las cuales fueron planteadas en la víspera por la periodista Rosa María Palacios en su blog: ¿No es acaso la primacía de la voluntad popular lo que debe resguardar el Jurado?, ¿sacar a Guzmán de un pase muy expectante a segunda vuelta no es violentar esa voluntad?, ¿qué privilegiará el JNE?, ¿la ortodoxia, la legalidad, la formalidad o la expresión de la voluntad popular?.

Se espera que el veredicto del Pleno del máximo ente electoral sea revelado entre hoy y mañana. Sin embargo, fuentes del JNE indicaron a PODER que podría tomarse más tiempo.