Foto: Andina.
En los últimos cuatro años, las tarifas de electricidad acumulan un alza de 42%, por lo que urge que el Estado revise los mecanismos actuales de fijación de precios para el mercado regulado, de lo contrario va a continuar deteriorándose la competitividad del Perú, indicó la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), mediante un comunicado.

El gremio, que agrupa a las empresas del sector, sostiene que es crucial que esta evaluación se haga de forma técnica, preservando los incentivos para invertir en el sector eléctrico con el objetivo de mejorar el acceso a la electricidad tanto de hogares como de negocios.

Solo en el 2015, las tarifas de la electricidad reguladas para la industria se elevaron 19%, como consecuencia del alza del dólar, por lo que el anuncio de la reciente reducción de 0,6% es insuficiente para compensar los incrementos acumulados de los últimos años.

“Debido al tipo de cambio, se prevé para el presente año mayores aumentos de la tarifa regulada de la electricidad, que impacta en 6,7 millones de usuarios, es decir sobre el 99,99% del mercado”, indicó el gremio industrial.
Es así que, desde el 2011, las tarifas eléctricas industriales en Perú han subido 17%, mientras en el resto de países de Alianza del Pacífico (Chile, Colombia y México) los costos se han reducido. 

El Perú aún tiene una de las tarifas eléctricas industriales más competitivas de la región pues sólo cuatro países tienen menores costos energéticos para el sector. Sin embargo, su brecha de eficiencia se ha reducido, e incluso ya fue superado por países como México, que tiene ahora menores tarifas eléctricas que nuestro país, anotó la SNI.

Este consecutivo deterioro de la competitividad obedece principalmente a los esquemas de fijación tarifaria que consideran al tipo de cambio como un factor preponderante para la actualización de tarifas. Situación que como ya ha comentado el Banco Central de Reserva (BCR), no tiene sentido, sobre todo porque hay sobre oferta de electricidad en el mercado.

Según la SNI, el exceso de oferta en el mercado eléctrico es superior al 40%, por lo que los precios de electricidad que se contratan de forma libre entre generadores y clientes libres (306 usuarios), sí han mostrado reducciones desde el año 2014, a diferencia del caso de los usuarios regulados (6,7 millones de consumidores).