Fuente: FMI.
Venezuela, Ucrania y Argentina fueron los tres países cuyos ciudadanos enfrentaron el encarecimiento de precios más feroz del planeta durante el 2015, según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo monetario identificó a 30 naciones con las inflaciones más altas y encontró que Venezuela encabeza la lista con un alza en el costo de productos de primera necesidad de 237,7%; le siguen, aunque de lejos, Ucrania con un 43,3%; y Argentina con un 26,9%.

La mayoría de países donde este problema es preocupante es de la región de Asia en desarrollo y emergente, así como de África, pero también aparecen otras dos naciones de América Latina: Brasil (10,7%) y Uruguay (9,4%)

De acuerdo con el FMI, si bien la inflación en la región ha disminuido notablemente en las últimas décadas, el promedio aún se encuentra por encima de las subidas registradas en otras regiones con niveles similares de desarrollo, tanto en Asia como en Europa. Esto se debe a que los logros alcanzados no han llegado a todos los países y, en algunos casos, se han revertido. 

“Detrás de esta elevada inflación se encuentra un importante deterioro de las finanzas públicas y dominancia fiscal, que se expresa a través del financiamiento que los gobiernos demandan de los bancos centrales, producto de la falta de independencia de estas instituciones”, anotó la entidad.
La tarea, indicó el Fondo Monetario, es consolidar la independencia de los bancos centrales y fortalecer los marcos fiscales en los países con alta inflación. Esto contribuirá a lograr una mayor estabilidad de precios. En el caso de los países altamente indexados y/o dolarizados, revertir de manera importante estas distorsiones será posible solamente luego de largos períodos de estabilidad macroeconómica, agregó.

EL ROL DE SISTEMA FINANCIERO
En el documento, 'Los principales retos de la Banca Central en América Latina', los economistas Alejandro Werner y Luis I. Jácome advierten que las medidas de política monetaria para contener la inflación tienen un efecto limitado debido al menor tamaño de los sistemas financieros.

“Lo anterior apunta a la importancia de la agenda de profundización e inclusión financiera como políticas que impulsan el crecimiento potencial y, como subproducto, permiten una conducción más eficiente de la política monetaria”, refirió el FMI.

En los casos de países, como México y Perú, la tarea es lograr que las expectativas de inflación a un año converjan a la meta de los bancos centrales a fin de fortalecer el anclaje de dichas expectativas. En nuestro país, el rango meta del Banco Central de Reserva (BCR) oscila entre 1% y 3%, pero el año pasado debido al impacto del tipo de cambio y el Fénomeno del Niño cerró en 4,4%.