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Tras cinco años de secretas negociaciones, el ambicioso Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés), sellado ayer por los representantes de Gobierno de 12 países, aún no culmina su largo periplo para entrar en vigencia. Lo que sigue ahora es la ratificación por parte de los parlamentos de los países firmantes, trámite para el que se ha fijado un plazo máximo de dos años.

Si bien el periodo establecido parece razonable, puede resultar insuficiente y hasta tedioso para aquellos países, como Estados Unidos, Japón y el mismo Perú, naciones donde hay fuerte oposición al proyecto, tanto en la esfera política como en la ciudadana. 

En el caso peruano, la ministra de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Magali Silva, ha asegurado que serán las pequeñas y medianas empresas (mype), las más beneficiadas con el acuerdo y esta mañana estimó que las exportaciones con valor agregado (las no tradicionales) crecerían hasta 25% con la puesta en marcha del TPP.

Sin embargo, instituciones como la ONG Redge, la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal) y hasta el Nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, han advertido potenciales riesgos para nuestro país que van desde el posible incremento en el precio de las medicinas hasta el impacto en el sector textil-confecciones.

TAMBIÉN EN EEUU Y JAPÓN
En Estados Unidos, la oposición de muchos demócratas y algunos republicanos sugiere poco probable que se realice una votación sobre el TPP antes de que el presidente Barack Obama, un partidario del acuerdo, deje el cargo a principios del 2017

El representante de Comercio estadounidense, Michael Froman, ha dicho que el Gobierno está haciendo todo lo posible para avanzar con el acuerdo y el jueves dijo a la prensa que confía en que el acuerdo conseguirá el apoyo necesario en el Congreso, reportó la agencia Reuters.

En Japón, la renuncia del ministro de Economía, Akira Amari -principal negociador de país en el TPP-, podría hacer más difícil la promoción del tratado entre los legisladores.

El Chile, el canciller Heraldo Muñoz sostuvo que espera “una discusión democrática robusta” sobre el acuerdo en la nación sudamericana, mientras que el secretario de Economía de México, Illdefonso Guajardo, anunció que el acuerdo será sometido a votación en su país antes de que termine este año.

PERÚ DEBE CAMBIAR LEY
Antes de ser sometido a la aprobación del Pleno del Congreso, el texto del TPP deberá ser visto en las comisiones de Comercio Exterior y de Relaciones Exteriores. Los legisladores nacionales no podrán hacer cambios, por lo que el debate se extendería hasta el próximo Gobierno.

Adicionalmente, nuestro país tendrá que hacer ajustes a la ley de salud pues urge aprobar el reglamento para el registro de medicamentos biosimilares (como genéricos de los fármacos biológicos) con el fin de contrarrestar el efecto en costos que podría tener la protección de datos de prueba.

Si todos los países no logran la ratificación culminado el plazo de dos años, se activa una cláusula que indica que si el 85% del PBI conjunto y al menos seis países han cumplido con el trámite, el acuerdo entra en vigencia para ellos, detalló el Mincetur.