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George Soros, el multimillonario y también economista, advirtió esta mañana que la situación económica que actualmente atraviesa China es similar a la que originó la crisis financiera del año 2008, informó la  cadena CNBC.

El magnate hizo esta afirmación durante su discurso en un encuentro económico en Sri Lanka, en medio de una jornada bursátil marcada por el cierre de los mercados del gigante asiático antes de tiempo tras la consecuente caída de sus principales índices por segunda vez esta semana, situación que generó preocupación en los inversionistas y el derrumbe de las Bolsas de Valores en el mundo.

Según Soros, la segunda mayor economía mundial se encuentra luchando para encontrar “un nuevo modelo de crecimiento, hecho que unido a la devaluación de su divisa está llevando al resto del mundo a tener problemas”.

Previamente, el inversor de origen húngaro indicó que la decisión de la Reserva Federal estadounidense (Fed, por sus siglas en inglés) de aumentar sus tasas de interés por primera vez en nueve años supone un mayor desafío” para los países en desarrollo.

BOLSAS DE CHINA EN CAÍDA LIBRE
Las declaraciones de Soros han tenido lugar mientras las plazas bursátiles chinas vivían la jornada más corta de su historia. El regulador del gigante asiático volvió a suspender la compraventa de acciones en los dos Bolsas del país después de que en apenas media hora se registraran pérdidas superiores al 7%. 

Shanghái cerró con una abrupta caída del 7,32%, mientras que Shenzhen se desplomó un 8,35%. El fuerte retroceso tuvo lugar luego de que el Banco Central chino (PBOC) llevara a cabo la mayor depreciación diaria de la tasa de referencia del yuan frente al dólar desde el pasado agosto. 

Unas horas después el PBOC publicó también que el nivel de reservas de divisas extranjeras bajó en diciembre a su nivel más bajo en tres años. La posibilidad de que Pekín profundice su política de devaluar su divisa para ganar competitividad en el exterior alienta la salida de capitales, indicó el diario El País de España.

Esta es la segunda vez en la semana que la negociación de títulos se suspende de forma prematura. El lunes también se interrumpió pero a un ritmo mucho más frenético, pero con resultados contraproducentes para los mercados.

El lunes, trece minutos después de la apertura, a las 9:42 hora local, el selectivo CSI 300 -que agrupa las cotizaciones de trescientas compañías de ambos parqués- registraba un descenso superior al 5%. Según el nuevo mecanismo de freno que se puso en marcha este año, esto obliga a paralizar la sesión de forma temporal durante quince minutos.

Tras el descanso, el volumen de transacciones se disparó y solamente en dos minutos se alcanzó el umbral del 7%, lo que canceló de forma automática el resto de la jornada.

Hoy, al cierre del día, el regulador bursátil chino anunció la eliminación del mecanismo para tranquilizar a los inversores pues sus efectos negativos son mayores que los positivos. “La Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China ha decidido suspender el 'interruptor automático' para mantener la estabilidad de los mercados”, dijo la entidad en un comunicado. El sistema estuvo en vigor solamente cuatro días y fue utilizado solo en dos.