El Plan de Incentivos a la Mejora de la Gestión y Modernización Municipal (PI) es un mecanismo del Presupuesto por Resultados (PpR), estrategia de gestión pública del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Como su nombre lo indica, tiene como objetivo motivar la mejora de los servicios de los gobiernos locales a través de la transferencia de recursos, a condición del cumplimiento de diferentes metas. 

La Dirección del Libro y la Lectura del Ministerio de Cultura consiguió en el 2014 que su campo de trabajo sea incluido en el Plan de Incentivos 2015 como la Meta 27. Gracias a ello, el MEF le reservó un fondo de S/. 11 millones que podría ser repartido entre las 39 municipalidades provinciales y distritales que decidieron formar parte del proyecto. Para acceder a esos recursos, deben presentar un diagnóstico y un plan de promoción del libro y la lectura, además de emitir una ordenanza municipal que autorice el plan y permita la participación ciudadana en su implementación por medio de un consejo municipal.

LIBROS SIN LECTORES, CIUDADANOS SIN BIBLIOTECAS
Sin duda, la Meta 27 es una de las iniciativas más importantes desarrolladas por el Ministerio de Cultura desde que fue creado. Permitirá concretar la mayor inversión hecha por el Estado a favor de la industria editorial y la lectura, históricamente desatendidos. Fuera de la Ley del libro, las políticas culturales dirigidas al sector son tan pobres como las capacidades y los hábitos de lectura de los peruanos. 

En la última década, el mercado editorial ha crecido principalmente en cuanto a la oferta. La producción anual de títulos nuevos y la venta y exportación de libros no han dejado de incrementarse año tras año. Sin embargo, no ha pasado lo mismo con las fronteras de la demanda. El Perú ocupa el último lugar en América Latina en comprensión lectora (PISA, 2013); es, junto con México, el país que menos lee (para el Cerlalc, en el 2012 solo el 35% poseía ese hábito); y está a la cola de la región en el promedio de libros leídos por habitante al año (3,3, según encuesta nacional del IOP-PUCP 2015). 

Las deficiencias en infraestructura y gestión de las bibliotecas públicas, en parte, lo explican. En Lima Metropolitana no hay ninguna biblioteca municipal en el 35% de los distritos (Renamu, 2014), y los servicios son deficientes donde existen. Además, la reducida inversión de los gobiernos locales está desigualmente distribuida. Según un ranking de bibliotecas municipales elaborado por El Comercio (2015), las que tienen mejor desempeño se ubican en los distritos donde vive la mayoría de consumidores de libros y ciudadanos con más recursos económicos, como Miraflores, San Isidro y Lince. 

POLÍTICA CULTURAL COMO POLÍTICA PÚBLICA
La Meta 27 no solo multiplicará exponencialmente la inversión pública destinada a revertir esta situación y motivará la coordinación intersectorial: también creará un marco legal e institucional inédito a escala local que permitirá canalizarla.
Por sus potencialidades, la Meta 27 constituye un ejemplo de política pública, en el sentido más amplio del término. Además, debe ser tomada como un modelo de política cultural capaz de ser replicado para promover otras áreas, como la de las artes escénicas, la industria audiovisual o el patrimonio.

Sumado a ello, al Ministerio de Cultura el uso del PI le brinda una nueva fuente de recursos para cumplir sus funciones, un instrumento de posicionamiento dentro del aparato estatal y una excelente oportunidad para desarrollar verdaderas políticas de alcance nacional. 

Lamentablemente, a pesar de todo lo mencionado, el esfuerzo de los funcionarios de la Dirección del Libro y la Lectura no ha recibido el respaldo esperado por parte de la ministra de Cultura. Aparte de ser muy poco publicitada, inexplicablemente, la Meta 27 no fue incluida en el PI del 2016. El proceso se cortará y las municipalidades no recibirán más recursos para implementar sus planes. El “Estado empírico” resiste, pero la experiencia deja un gran ejemplo, imprescindible para el próximo Gobierno si es que decide desarrollar políticas culturales profesionales.