Foto: Andina
Los precios del barril del crudo en el mundo, cualquiera que fuera su referencia (Londres o Nueva York), se han derrumbado en el último año y medio. Actualmente, se ubican por debajo de los US$40 cuando apenas en julio del 2014 bordeaban los US$105, comenta a PODER el especialista en temas energéticos, Aurelio Ochoa.

Si bien, el traslado al consumidor final de los menores costos nunca se da en la misma proporción, en el mercado local continúan muy altos, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos o en economías similares a la peruana como Colombia o Chile, anota. 

Solo en lo que va de este año, la cotización internacional ha caído entre 35% y 40%; y si se toma en cuenta el periodo comprendido entre junio del 2014 y diciembre del 2015, la reducción es de 65%. ¿Porqué, entonces, los usuarios finales en el país no nos beneficiamos con esta reducción?

Recientemente, el gerente general del Banco Central de Reserva (BCR), Renzo Rossini, llamó la atención sobre esta situación. Según estimó el funcionario, “los precios de los combustibles debieron bajar entre 10% y 15% o más y no han bajado”. Ochoa recordó que no es la primera vez que el ente emisor cuestiona este tema. “Es la tercera vez y el BCR no es un ente político, sino técnico”, aseguró.

Hay cuatro factores por los que los precios de los combustibles no se han sincerado en el mercado local, refiere el especialista. Aquí un resumen:

1. HAY DUOPOLIO EN LA REFINACIÓN:
En el Perú solo operan la estatal Petroperú y la firma de capitales españoles Repsol, cada una con alrededor de 50% del mercado. Lamentablemente, estas compañías no están trasladando lo suficiente (de la rebaja) hacia los consumidores, pese a que el viernes el barril de crudo llegó a tocar el mínimo de US$35, sostiene Ochoa.
2. LAS EMPRESAS COMERCIALIZADORAS “ESTÁN HACIENDO CAJA”

En el país, hay cerca de 3,000 estaciones de servicios de diferentes compañías, en las que debido al libre mercado la diferencia de precios entre un grifo y otro puede oscilar entre 10% y 15%. Para Ochoa, en esta parte de la cadena hay un descontrol, un libertinaje de precios que solo afecta al usuario final.

En Colombia, por ejemplo, la rentabilidad de empresas similares no supera el 8% porque hay alta rotación de stocks, la cual es promovida por el Estado. En contraste, en el mercado peruano, las comercializadoras aprovechan “para hacer caja” y, en promedio, obtienen  rentabilidades que oscilan entre el 20% y el 25% pues suelen acumular stocks cuando los precios bajan.

3. LA ABSTINENCIA DEL ESTADO

Para Ochoa, el Gobierno no debe permitir este abuso, que además de vulnerar a los consumidores, afecta la competitividad de la economía y ha impedido -con precios altos- la reactivación de la economía. Por ello, recomienda al Ministerio de Energía y Minas intervenir y generar mayor competencia.

El especialista en temas energéticos recordó, además, que el Indecopi ya ha detectado concertación de precios en los mercados de otros combustibles (gas natural y GLP). El problema es que esta entidad se toma muchos años para mostrar resultados. “Tal vez de aquí a 10 años podrían salir resultados de una investigación en el rubro del petróleo”, agregó.

4. LA SUBIDA DEL DÓLAR
La recuperación de la cotización del billete verde, moneda en la que se realizan las transacciones con el petróleo en el ámbito mundial, también ha impedido un sinceramiento en las tarifas de los combustibles en el mercado local. El dólar ya ha ganado 13% en los últimos 12 meses.