Foto: Andina
El estancamiento en el crecimiento del empleo formal, como consecuencia del menor crecimiento económico, y la persistente alza en los precios de algunos bienes y servicios, especialmente en el rubro de alimentos y bebidas, han comenzado a mellar la percepción de las familias peruanas sobre su situación económica.

El alza en los precios de hasta 22% de los tubérculos, las hortalizas y el azúcar, registrada entre enero y octubre en Lima Metropolitana, es uno de los factores que ha contribuido a que la población vea deteriorada su capacidad de consumir, según señala el informe Situación Económica y Proyecciones (SEP) del mes diciembre, de APOYO Consultoría.

El número de hogares con este menor optimismo, respecto de su situación hace 12 meses, se ha incrementado rápidamente en los últimos cuatro meses, anota el documento. ¿Cómo están enfrentando los limeños este nuevo panorama? “Los limeños reaccionaron tomando nueva deuda y recortando gasto familiar en algunas categorías de consumo”, anota la consultora.

1. TOMA DE NUEVA DEUDA

Según una encuesta de octubre, el porcentaje de hogares que adquirió nueva deuda (no solo con el sistema financiero) en los últimos tres meses se mantuvo por encima del 30%. Una muestra de ello es la expansión del crédito de consumo, que creció alrededor de 16% en octubre del 2015, frente al mismo mes del año anterior.

Según Apoyo, en Lima Metropolitana hay alrededor de 640 mil hogares que dedican más del 30% de sus ingresos al pago de todo tipo de deudas, por lo que en los próximos meses, la carga de la deuda podría continuar limitando la capacidad de gasto de este grupo de hogares.


2. RECORTE DE GASTOS

El sondeo de octubre también reveló que el 70% de las familias limeñas recortaron gastos en al menos una categoría de consumo en los últimos tres meses. Los recortes en el gasto familiar se dieron, principalmente, en categorías de consumo discrecional como prendas de vestir, entretenimiento, telecomunicaciones, entre otros.

Entre los mercados más afectados, destaca la fuerte contracción en el volumen de venta de electrodomésticos que cayó 4% en el primer semestre del 2015 y el estancamiento en el volumen de ventas de ropa y calzado que creció apenas 0,5% en el mismo periodo. El ajuste también se observa en otros mercados como el de alimentación fuera del hogar que pasó de crecer 5% en el 2014 a 3% al tercer trimestre 2015.

Las ventas de alimentos básicos siguieron desacelerándose. Al tercer trimestre del 2015, el volumen de venta de las principales empresas de alimentos y bebidas mantuvo un crecimiento bajo cercano al 2%, ligeramente inferior al crecimiento promedio de 3% durante el periodo 2012-2014.

Para Apoyo, frente al deterioro de la situación económica de las familias, el sector empresarial deberá adaptarse a este nuevo entorno de mayor inestabilidad y menor crecimiento de los ingresos de los hogares.