Foto: Andina
La economía nacional probablemente termine el año con un avance de 2,8%, según ha reconocido el propio ministro de Economía, Alonso Segura. Sería una de las tasas de crecimiento más bajas de los últimos años por el difícil contexto global e interno. En tanto, para el 2016, se tiene previsto que seis factores determinarán el ritmo de avance.

De acuerdo con el Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank, la desaceleración de China, uno de los mayores socios comerciales del Perú, las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (cuya alza de su tasa clave impactarám en el dólar y las inversiones), el Fenómeno del Niño y la campaña electoral influirán en el desempeño de la actividad productiva.

Pero no serán los únicos determinantes. El incremento de la producción de cobre (con la mayor explotación en Toromocho, Constancia, Cerro Verde y Las Bambas) y el inicio previsto de importantes obras de infraestructura (la Línea 2 del Metro, el Gasoducto Sur Peruano y el terminal portuario San Martín) contribuirán a impulsar el bajo crecimiento económico.

Nuestra proyección es de 3,5% para el 2016 y toma en cuenta los factores de incertidumbre externa ya mencionados, y también factores de incertidumbre internos. En particular, El Niño y las elecciones presidenciales. Ante tanta incertidumbre, es fácil ser pesimista respecto del 2016”, detalla el documento 'La economía en 2016: un vaso mitad lleno o mitad vacío” de la citada entidad financiera.

TRAS LAS ELECCIONES
Sin embargo, Scotiabank señala que una vez disipadas la mayoría de estas fuente de incertidumbre lo más probable es que en el segundo semestre sea “potencialmente muy prometedor” para la economía . 

“Se podría pasar de un crecimiento muy bajo a inicios de año, a uno muy robusto después, si es que hay resultados razonables en las elecciones, en la política de la Reserva Federal de EEUU y en el comportamiento de la economía de China”, anota.

El motor del crecimiento, a partir de julio, será la minería. Excluyendo a esta actividad, el Producto Bruto Interno (PBI) no crecería 3,5%, sino 2,3%, asegura Scotiabank. “El reto sigue siendo cómo estimular el crecimiento de la parte no minera, o no primaria, de la economía”, finaliza.