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TOKIO (Agencias).- Conforme ya lo había adelantado, el Gobierno de Japón anunció esta mañana un nuevo plan de estímulo económico que bordea los US$24.500 millones, el cual incluye medidas de carácter social para impulsar el empleo y la economía, así como para proteger al sector agrícola del impacto del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés).

En el caso específico de las acciones demandadas por los agricultores nipones, se trataría de un nuevo sistema de subvenciones, que apuntan a incrementar la competitividad del sector en el ámbito internacional, así como a frenar las posibles consecuencias del tratado comercial, recientemente firmado por el gobierno japonés y otros 11 países.

El paquete global de medidas fue aprobado ayer en una reunión del Ejecutivo, y hoy el primer ministro Shinzo Abe encargó a los ministerios implicados elaborar un presupuesto adicional para poner en marcha estas iniciativas en el próximo ejercicio fiscal, según detalló la agencia de noticias local Kyodo.

PARA IMPULSAR EL EMPLEO FEMENINO
Los US$24.500 millones corresponden a una partida presupuestaria adicional, que se incluirá en el actual ejercicio fiscal, que comenzó el pasado abril y concluirá en marzo del 2016.  “Son fondos adicionales que se concentrarán en resolver los principales problemas que afronta Japón”, explicó el viceprimer ministro nipón y titular de Finanzas, Taro Aso.

En ese sentido, se están tomando en cuenta acciones destinadas a fomentar la natalidad y el empleo femenino, así como la propuesta del Ejecutivo de incrementar el salario mínimo legal en un 3% para el próximo año, con el objetivo de frenar el declive demográfico del país y de revitalizar la economía.

En particular, se contempla elevar el número de plazas gratuitas de guardería desde las 400.000 actuales hasta las 500.000, así como conceder mayores ayudas para las parejas con hijos y a las madres solteras que soliciten bajas de maternidad.

La estrategia también suma iniciativas para ampliar los centros de cuidado de ancianos y de otras personas dependientes, además de incrementos para las pensiones más bajas y de otras ayudas sociales.

La meta de Abe es aumentar la tasa de natalidad actual desde 1,4 hijos estimados por mujer hasta 1,8, y reducir a cero el número de trabajadores que abandonan sus empleos para hacerse cargo de sus hijos o familiares dependientes.