Foto: Andina
La economía peruana ha dejado de crecer a tasas que hace tan solo unos años algunos entusiastas calificaban de asiáticas (entre 6% y 7%). ¿La razón? Si bien hay una combinación de factores, los más importantes son el fuerte descenso que han sufrido los precios de los minerales, los mayores productos de exportación del Perú, y la falta de capacidad del Gobierno –en sus diferentes niveles: nacional, regional y local- para capear este mal temporal.

Lo peor es que se prevé que los valores de las materias primas, en los mercados donde se fijan sus precios, continuarán disminuyendo ante la ausencia de lo que antes era su motor: la demanda de China, el gigante asiático que paso de crecer a cifras de dos dígitos a un poco más de 6% en el último trimestre.

A NIVELES DE 1999
De acuerdo con la agencia Bloomberg, la última vez que su índice de retornos al inversor Bloomberg Commodity Index se ubicó a un nivel tan bajo, el producto más vendido de Apple Inc. era una computadora de escritorio y uno podía pagarla en francos y marcos alemanes.

El indicador que monitorea el desempeño de 22 recursos naturales se desplomó dos tercios desde que alcanzó su pico y llegó al nivel más bajo desde 1999. Esto muestra que el llamado súper ciclo de las materias primas, un apetito de los fabricantes chinos por el carbón, el petróleo y los metales que impulsó un mercado alcista durante más o menos una década hasta 2011, volvió a foja cero”, indicó la citada agencia especializada.

Si bien el Perú – donde la minería metálica representa el 10% del Producto Bruto Interno (PBI), el 20% de la inversión privada y el 52% de las exportaciones totales, según el BBVA Research- va a continuar atrayendo inversión en el sector por el gran potencial de su suelo, el descenso de los precios va a continuar impactando en la economía.

Para muestra un botón. El gigante minero Glencore anunció recientemente el recorte de su producción de zinc en el mundo. La decisión incluyó la suspensión de su operación en Perú, el yacimiento Iscaycruz, ubicado en el distrito de Pachangara, Oyón, en la sierra de Lima, donde además de zinc, se extrae plomo y, en menor escala, cobre.

En tanto, las exportaciones mineras entre enero y agosto del 2015 llegaron a sumar US$12.252 millones, monto que representó una caída de 10% frente al mismo periodo del 2014 (US$13.587 millones), según cifras de la Sociedad Nacional de Míneria, Petróleo y Energía (SNMPE).

El FIN DEL CICLO
Para Bloomberg, si la desaceleración del crecimiento en China, que ahora se encamina a su ritmo más débil en 25 años, puso el primer clavo en el ataúd del súper ciclo, la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) está a punto de martillarle el último. Esto debido a que la probable alza en la tasa clave de EEUU volvería más atractiva la inversión en dólares, bonos y acciones.

Justamente, ayer, Moody’s Invertors Service identificó la posibilidad de una mayor debilidad de las materias primas en el 2016, pronosticando en un informe que la demanda por acero en China probablemente se contraerá alrededor de un 5% el próximo año por la desaceleración de la economía.

El jefe de estrategias globales en inversión de BlackRock Inc, Russ Koesterich, lo resume así: “Lamentablemente, todavía vamos cuesta abajo”. En una entrevista a Bloomberg TV, el ejecutivo indicó que se verá una desaceleración en la demanda a medida que la economía mundial se ralentiza, “en especial las economías basadas en materias primas como China”, anotó.