Fuente: www.zofratacna.com
Inversionistas argentinos vinculados al sector de supermercados han manifestado su interés de establecerse en la ciudad de Tacna, específicamente en la zona comercial, pero no han podido concretar su plan de negocios debido a que el artículo 71° de la Constitución peruana no permite a los extranjeros adquirir o alquilar propiedades en los 50km de la frontera.

No es la única iniciativa privada, con financiamiento foráneo, que se ha truncado. De acuerdo con el Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) de la Cámara de Comercio de Lima, en los últimos años se han presentado iniciativas privadas provenientes de capitales argentinos, brasileños, entre otros, para apostar por diferentes sectores, no solo en el sur del país sino también en Tumbes, pero la disposición de la Carta Magna ha sido un impedimento.

Las ciudades capitales de Tumbes y Tacna se sitúan a 22,50 Km y 34,45 Km, de las líneas de frontera con Ecuador y Chile, respectivamente; lo que abre una amplia oportunidad para instalar inversiones en diferentes áreas e incluso para que se logren inversiones conjuntas entre nacionales y extranjeros no vinculadas  a los sectores mencionados.

“Si bien la Carta Magna busca proteger sectores económicos estratégicos como minería, agricultura y  energía, hoy la realidad es otra y las circunstancias del desarrollo de nuestras ciudades en frontera demandan un análisis actualizado y más profundo que aquel de la mera lectura del artículo”, señaló el director ejecutivo del Idexcam, Carlos Posada.
 
El artículo N° 71 de la Constitución dispone, además, que los capitales foráneos tampoco pueden poseer propiedades de manera directa o indirecta, individualmente o en sociedad, entre otras limitaciones.
 
Para el experto de la CCL, situaciones como la descrita, que involucra el sector de ventas retail, deberían ser analizadas por las autoridades pues el ingreso de empresas de este tipo, apoyaría a la formalización en la venta de mercancías en los mercadillos.
 
“El ingreso de supermercados debidamente organizados, permitirá a la propia administración tributaria, hacer un mejor control de las mercancías que se venden en la zona. Además propiciará la generación de puestos de trabajo, la mejora en la oferta de productos y servicios, y un aumento en el pago de impuestos”, finalizó.