Foto: Andina
La reciente fusión entre los dos fabricantes de cerveza más grandes del mundo (AB InBev y SABMiller) y su impacto en el país, así como el anuncio de una “alianza estratégica” entre dos emblemáticos canales de televisión ponen denuevo en el debate la necesidad de que el Perú cuente con una legislación que faculte a Indecopi u otra entidad a realizar un control previo de las adquisiciones o absorciones empresariales.

En esa línea, la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso busca aprobar un proyecto de ley de la bancada nacionalista que plantea la obligación de que las fusiones y asociaciones entre compañías cuenten con una evaluación administrativa previa por parte del Indecopi.

De acuerdo con el diario Gestión, la iniciativa fue presentada originalmente el 2 de abril del 2011 y cuenta con dictamen favorable sustitutorio de la referida comisión. Sin embargo, está pendiente su dictamen de la Comisión de Economía.

“Este tema está dentro de las cuatro prioridades de la comisión, por lo que hemos insistido dos veces al pleno para que lo agenden”, refirió un vocero de dicho grupo de trabajo citado por la publicación.

¿Qué plantea? Uno de sus acápites propone la evaluación previa de los actos de concentración empresarial, autorizando aquellos que no provoquen una disminución de la competencia efectiva en el mercado o que se demuestre que generan eficiencias económicas que compensan los efectos restrictivos y, además, mejoran el bienestar de los consumidores.

Actualmente, la legislación nacional solo contempla este tipo de consultas previas en el sector eléctrico. El Indecopi ya se ha mostrado ha favor de la propuestas en el año 2012, cuando el tema incluso estuvo en evaluación en el Poder Ejecutivo, pero no prosperó.

¿Porque sería necesario? Los reguladores de China, Estados Unidos y algunos países de Europa, por ejemplo, en breve analizarán si la operación entre AB InBev y SABMiller -que dará lugar al productor de la tercera parte de la cerveza que se consuma en el mundo- generará algún tipo de impacto negativo en sus economías. 

Este control previo no se dará en el Perú, donde ambas compañías sumarían más del 95% del mercado, pese a que hay expertos que advierten un perjucio en los consumidores y en el mercado.

En el 2013, la compra de Epensa por parte del Grupo El Comercio, que le permitió al segundo hacerse del negocio de impresión y comercialización de su competencia, reavivó la discusión sobre la implementación en el país de un control de fusiones, pero tampoco se avanzó.