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TOKIO (Agencias).- Mientras en el Perú, la posibilidad de subir la remuneración mínima vital es rechazada por la afectación que, según analistas y el Gobierno, generaría fundamentalmente en las micro y pequeñas empresas (pyme), en Japón la medida formaría parte del plan anticrisis que el primer ministro, Shinzo Abe, está preparando para reactivar el crecimiento de la alicaída económica nipona.

El objetivo es impulsar el gasto al consumidor, por lo que también se contempla la entrega de apoyo financiero a los pensionistas. Si bien no se trata de grandes reformas, hay sectores que consideran necesarias estas acciones para poner fin a décadas de estancamiento.

El diario Nikkei, citando a fuentes anónimas, publicó el lunes que el Gobierno de Abe tiene la intención de aumentar el salario mínimo en un 3%, plan que se considera crucial para mejorar la demanda interna y sacar a la economía nipona de 15 años de deflación.

Algunos economistas se mostraron escépticos respecto a los planes porque no hacen lo suficiente para enmendar el rígido mercado laboral de Japón y la baja productividad de los trabajadores.

EN RECESIÓN
El Producto Bruto Interno (PBI) nipón se contrajo entre julio y setiembre un 0,8% anual ante el retroceso de la inversión pública y de la demanda privada, una cifra que superó las estimaciones previas de los economistas, que auguraban una caída de entre el 0,2 y 0,3%.

Con respecto al trimestre previo (cuando también registró una bajada), la actividad productiva disminuyó un 0,2%, lo que supone la segunda contracción trimestral consecutiva y hace que el país entre en recesión técnica, la quinta desde que comenzó la crisis global en el 2008 y la segunda desde que el primer ministro Shinzo Abe llegó al poder en diciembre del 2012.