Foto: Andina
La caída de los ingresos fiscales registrada en los últimos años, ocasionada fundamentalmente por el retroceso de los precios de los minerales, es una condición que “ya ha gatillado” los requisitos que el Gobierno requiere para hacer uso de los Fondos de Estabilización Fiscal (FEF), aseguró el ministro de Economía y Finanzas, Alonso Segura, durante su presentación de ayer en la Comisión de Economía del Congreso.

El propósito del FEF, que lleva más de 14 años instituido en el Perú, es equilibrar la balanza fiscal, con miras a largo plazo. Así, en tiempos económicamente favorables, acumula dinero del superávit fiscal para que en temporadas de "vacas flacas" se inyecte a la economía deprimida. Actualmente, dispone de US$9,150 millones, que equivalen a cerca del 4,6% PBI nacional.

NO ES CAJA CHICA
Segura refirió que el uso de esta reserva no solo se activa cuando el país está prácticamente en recesión. También puede recurrirse a esta cuando se tienen caídas de ingresos de cierta magnitud con respecto a los ingresos estructurales. 

“De hecho, los gatillos ya se cumplen. Por ello, vamos a tener que traer en algún momento una propuesta para uso de sus recursos, pero tiene que ser de forma responsable”, anunció el funcionario.

La normativa que rige el FEF precisa que sus recursos solo serán utilizados en caso los ingresos se retraigan para programas sociales de alivio de la pobreza y en situaciones extremas como emergencias nacionales o crisis internacionales que amenacen de gravedad la economía peruana.

Segura coincidió en ese punto y anotó que en todos lados se necesita de un margen de amortiguamiento para que los gobiernos no lo usen como caja chica.

“No es que si se me cayeron los ingresos en 0.01% voy al FEF. Tiene que haber un impacto más significativo de desaceleración de ingresos para que se pueda justificar y decir que ya es un impacto de mayor magnitud, entonces se comienzan a gatillar las reglas de uso”, precisó el funcionario.