Foto: Andina
Lima Gas, que es en realidad filial de la distribuidora de gas chilena Lipigas, es investigada en Perú por presuntamente haber llegado a un acuerdo con otras envasadoras y distribuidoras de Gas Licuado de Petróleo (GLP) para fijar los precios de sus productos, en perjuicio del consumidor, informó el Diario Financiero de Chile.

Fue en julio del año pasado que el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) inició un proceso sancionador contra cinco empresas de GLP por supuestamente haber incurrido en colusión en ese mercado, lo que habría provocado un incremento de los precios del hidrocarburo entre 2006 y 2011.

Según la investigación del organismo, las involucradas en la concertación son Repsol Gas del Perú SA, Zeta Gas Andino SA, Llama Gas SA, Forza Gas E.I.R.L y Lima Gas SA (que fue adquirida por Lipigas en el 2013).

De acuerdo con Indecopi, esta indagación se ha iniciado contra varias empresas que operan en el país pues habrían concertado los precios para vender el balón de gas y actuar en contra de los consumidores peruanos. 

“El GLP es un producto muy masivo que se usa para cocinar y que afecta directamente a la persona, al poblador. Incluso hay personas, no solo empresas, sino también personas naturales, que son parte de las empresas que han participado en el planeamiento y ejecución del cartel de precios”, señaló el organismo que vela por el consumidor peruano en una declaración enviada al Diario Financiero.

Si bien Lipigas adquirió Lima Gas en 2013, varios de sus accionistas ya participaban de la propiedad de la distribuidora peruana con anterioridad, entre ellos sociedades ligadas a Pablo Noguera Gorget, Manuel Santa Cruz López; Pola M. Pía, Jaime y Juan Pablo Santa Cruz Negri e integrantes de la familia Vinagre, precisa la publicación.

AFECTARON AL CONSUMIDOR
En el inicio de la investigación, el Indecopi señaló que las firmas coordinaron para realizar incrementos simultáneos de los precios del GLP, especialmente en los cilindros de 10 kilos (los de mayor consumo de la población). Además, habrían coordinado aumentos de precio de US$14,28 y US$16,69 por tonelada métrica en el caso de la venta a granel y otros envases.

Asimismo, las firmas habrían acordado no traspasar a los consumidores una reducción de los impuestos asociados al hidrocarburo, ni tampoco la baja del 1% en el Impuesto General a la Ventas (IGV).

LIPIGAS RESPONDE
El gerente general de Lipigas, Angel Mafucci, dijo al Diario Financiero que la investigación está en una etapa inicial y la autoridad aún no ha revelado los indicios probatorios sobre los que se sustenta el proceso. 

“Se trata de una investigación de oficio -sin denuncia de por medio- que lleva adelante Indecopi en Perú y fue notificada a cinco distribuidoras de gas licuado del país vecino en julio de 2015. La investigación se centra en un período anterior a 2011, cuando la propiedad y administración de Lima Gas eran distintas a las actuales”, comentó el ejecutivo.

Anotó que el proceso podría tomar un plazo de tres años para su resolución administrativa. Luego se puede llevar a una instancia judicial, donde puede durar varios años más.

Lipigas se expone a una sanción equivalente al 10% de sus ventas en el segmento de GLP en Perú.