Foto: Andina
Han pasado un poco más de tres años desde que el Congreso aprobó la Ley de Reforma del Sistema Privado de Pensiones Nº 29903 y aunque aún no se termina de implementar (el Fondo 0 está pendiente), el manejo de las AFP vuelve nuevamente a cuestionarse.

Si bien, puede haber un móvil político ante la cercanía de las elecciones presidenciales y congresales, pues se trata de un sistema al que 5.9 millones han encargado el ahorro para su jubilación, los economistas Giovanna Prialé, Claudia Copper y Jorge Guillén señalan aspectos clave que no fueron considerados por el equipo que estuvo a cargo de la iniciativa (integrada por técnicos de la SBS, el MEF y el Congreso) y que hoy ocasionan el descontento de los afiliados:

SE IMPORTÓ UN MODELO FORÁNEO. Para Prialé, directora de Economía y Finanzas de Gerens, y catedrática de la Universidad del Pacífico, la reforma no estuvo bien planteada pues faltó información específica sobre cómo funciona el mercado laboral peruano. Alrededor de 16 millones integran la Población Económicamente Activa (PEA) y el 70% es informal.

“El error surgió cuando se creyó que se podía importar el modelo de otro país (Chile) y aplicarlo aquí. Las tablas de mortalidad son una muestra, pues nos dan una esperanza de vida mayor a la de los países de la OCDE”, anota.

FRACASÓ ESQUEMA PARA INDEPENDIENTES. La idea de la reforma era ampliar la cobertura y bajar las comisiones, pero no se implementaron incentivos para motivar a este grupo laboral a aportar, comenta Guillén, quien es profesor en la Universidad Esan. 

“Hay, por ejemplo, pescadores que pueden llegar a ganar S/.5,000 en una semana, pero se lo gastan todo. Se requiere un mecanismo que les genere beneficios”, indica.

Prialé coincide con Guillén y refiere que faltó entender las necesidades de los consumidores. “No se les puede obligar a aportar un porcentaje mensual pues sus ingresos son variables”, sostiene.

Finalmente, este punto de la reforma fue derogado por el Congreso en agosto del año pasado ante el malestar de los trabajadores.

NO SE CONTEMPLÓ A TODA LA PEA. La razón porque la que pocos aportan para su jubilación es porque tanto las AFP como las ONP no cuentan con esquemas suficientes para atender a toda la PEA, con grupos con necesidades y niveles de  ingresos específicos (trabajadores de microempresas, por ejemplo).

“Hay que generar diversos productos para diferentes necesidades de aporte. El sistema tiene que evolucionar hacia ello y ser más creativo”, afirma Cooper, quien se desempeña como gerente de Desarrollo y Clientes Institucionales en Compass Group.

LAS LICITACIONES NO BENEFICIAN A TODOS. De acuerdo con Prialé, aún hay margen para bajar las comisiones que las AFP cobran a sus afiliados por administrar sus aportes. La economista refiere que habría que repensar el sistema de las licitaciones en el Perú para que realmente beneficien a todos los que contribuyen a este sistema.

En Chile, se ha encontrado que apenas dos de cada 10 se benefician con un cobro más bajo, producto de las subastas, agrega.



*Prialé, Guillén y Copper participaron del seminario “Especialización en el Sistema Privado de Pensiones”, organizado por la Universidad Esan.