Foto: Agencia Andina

El gerente general de Prima AFP, Renzo Ricci, dijo que el cambio de las tablas de mortalidad —que eleva la esperanza de vida de 84 años a 87 años en el caso de los hombres, y 87 años a 90 años en el caso de las mujeres y que ocasionarían una merma en la pensión de los que se jubilen desde el 2016— no representará ningún beneficio para las Administradoras de Fondos de Pensiones.

“Se ha dicho que las tablas de mortalidad, al dilatar la pensión, de alguna manera benefician a las AFP. Nosotros no cobramos absolutamente un sol a ningún pensionista. Al contrario, el producto que ofrecemos — retiro programado— implica que seguimos administrando su portafolio hasta que se agote” afirmó el ejecutivo de Prima AFP.

En opinión de Ricci, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) debió detallar más y hacer público el estudio que sustenta la modificación de las tablas de mortalidad. Agregó que si el regulador iba a realizar este cambio, debió acompañarlo con una serie de iniciativas que compensen el impacto que esta dilatación tendría sobre las pensiones de los afiliados.

“Nosotros estaríamos encantados de sentarnos en una mesa técnica donde podamos debatir algunas iniciativas que amortigüen el efecto negativo que las tablas podrían tener”, dijo.

En ese sentido, Jaime Vargas, gerente comercial de Prima AFP, detalló que estar en el fondo adecuado de acuerdo a la edad del aportante —en el Fondo 3 hasta los 45 años, luego pasar al Fondo 2 hasta los 60 años y luego permanecer en el Fondo 1 hasta los 65 años— podría incrementar la pensión de jubilación hasta en un 61%, lo que representaría un aumento de S/. 1.567 en promedio a S/. 2.533. Otra alternativa es incrementar la densidad del ahorro en función a la densidad del aporte voluntario.