Fuente: Andina
La actualización de los valores arancelarios para los terrenos urbanos, realizada recientemente por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, generará un incremento promedio cercano al 20% en el impuesto predial del 2016 en Lima y Callao, advirtió la Cámara de Comercio de Lima (CCL).

Los nuevos indicadores de costos fueron publicados por el citado sector el último 30 de octubre, mediante las resoluciones 287, 288 y 289 – 2015– Vivienda, en el diario oficial El Peruano.

“Se registra un incremento de 4% en promedio, equivalente a la inflación proyectada. Sin embargo, los valores arancelarios de terrenos tienen un incremento de hasta el 40%, lo que ocasionará un mayor impuesto predial para el próximo año”, detalló el gerente del Centro Legal de la CCL, Víctor Zavala.

En los casos de los predios nuevos en Lima y Callao (categoría A), que se mantengan en buen estado y que tengan menos de 5 años de antigüedad, el incremento del tributo será de 11,78%. En los predios categorías B y C, el mayor costo será de 21,28% y 18,80%, respectivamente. En tanto, en los predios categoría D el aumento será de 27%, estimó el citado gremio empresarial.

De acuerdo con la CCL, los nuevos valores de edificaciones y valores arancelarios de terrenos urbanos y rústicos regirán nivel nacional.

INCREMENTO EXCESIVO
Zavala indicó que al comparar con los aranceles de terrenos, del periodo  2015-2016 en cinco distritos de Lima, se encontró que en Miraflores, el aumento promedio será de 32%; en Surquillo, de 43%; en San Isidro, se pagará 36% más; en Surco, el incremento es de 44%; y en Barranco, un 30% más.

El representante legal de la Cámara de Comercio de Lima cuestionó los incrementos y los calificó de excesivos. “Si se trata de sincerar los valores de terrenos, llevándolos a valor de mercado, tal sinceramiento debe hacerse de modo progresivo, año a año pues como son valores base para el cálculo del impuesto predial, de aplicarse la actualización en un solo tramo, se generaría un aumento excesivo en dicho impuesto, con el consecuente perjuicio al contribuyente”, sostuvo Zavala.

Para el ejecutivo, lo adecuado y sensato es que  la conducción a precios de mercado se realice en un lapso mínimo de cinco años, de modo que los contribuyentes puedan asimilar el impacto de dicho incremento.