Foto: Andina
El Gobierno publicó hoy el reglamento de la Ley que establece el Régimen de Promoción del Arrendamiento para Vivienda, y con ello estableció las condiciones bajo las cuales funcionarán las modalidades de alquiler de vivienda, alquiler-venta de vivienda y el leasing inmobiliario.

Con esto, se espera que los bancos acojan estas modalidades y desarrollen sus productos financieros para atraer a sus públicos objetivos, que hoy no son usuarios plenos del sistema financiero pues tienen ingresos irregulares o un mal historial crediticio, comentó el ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Francisco Dumler, en entrevista  con RPP.

De acuerdo con el funcionario, en el país hay un déficit habitacional de cerca de 2 millones de viviendas. Adicionalmente, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), solo el 7% de las viviendas  en el Perú están alquiladas, se trata de  uno de los ratios más bajos de la región, por lo que urge impulsar este mercado.

REGULARIZA CONTRATOS DE ALQUILER
Dos de los aspectos más relevantes de esta normativa es que va a permitir a los desarrolladores inmobiliarios colocar un importante porcentaje de viviendas que ahora tienen en stock; y brindará, además, a las familias el marco jurídico necesario para capitalizar los activos que poseen y generarse así ingresos extras.

Ello debido a que el reglamento brinda seguridad jurídica tanto a arrendatarios como a arrendadores, que actualmente tienen insuficiente información sobre antecedentes, y protección de sus derechos de propiedad, anotó Dumler.

La norma define el contenido de los formularios de contratación para las tres modalidades de arrendamiento (solo alquiler, alquiler-venta y leasing), establece las obligaciones del arrendador y el arrendatario, y crea el Registro Administrativo de Arrendamiento, el cual estará bajo la administración del Fondo MiVivienda.

CLAVES DEL ARRENDAMIENTO
Cada formulario contiene los términos y condiciones necesarios para la firma de los contratos de alquiler. Estos deben ser suscritos ante un notario público, o en su defecto ante un juez de paz letrado. Un copia certificada de este servirá para su inscripción en el Registro Administrativo de Arrendamiento para Vivienda y en el Registro de Predios de la SUNARP.

Si las partes no establecen un plazo para el alquiler, se considerará por defecto que se trata de un año, precisa el reglamento. El acuerdo se romperá si el arrendatario no  cumple con el pago pactado por dos meses seguidos.

También quedará sin efecto si el inmueble es usado para fines distintos a la vivienda pues este nuevo régimen es solo para ese fin. No podrá ser aplicado para contratos de alquiler con fines comerciales, industriales, artesanales, entre otros.

Otro motivo que invalidará el acuerdo será el incumplimiento del pago de los conceptos complementarios que figuren en el contrato por un periodo de seis meses consecutivos, el cual deberá ser sustentado en una comunicación notarial.

Entre esos conceptos complementarios, según el modelo de contrato de arrendamiento publicado por el Ministerio de Vivienda, figuran las cuotas mensuales ordinarias de mantenimiento, por servicio de agua, el seguro por riesgo de pérdida, por servicio de luz, entre otros que fijen las partes.


TIPOS DE CONTRATOS
Solo vivienda. Es aquel mediante el cual el arrendador se obliga a ceder temporalmente al arrendatario el uso de un inmueble de su propiedad para destinarlo única y exclusivamente a vivienda, por el pago de una renta mensual convenida y por un plazo determinado.

Alquiler -venta. El arrendador se obliga a ceder el uso de un inmueble de su propiedad para destinarlo a vivienda por el pago de una renta mensual convenida, por un plazo determinado, al final del cual el arrendatario tiene el derecho de ejercer la opción de compra del inmueble, en cuyo caso se materializa la venta del inmueble.

Leasing. Es el contrato por el cual el arrendador financiero financia el acceso del arrendatario al uso de un inmueble para destinarlo a vivienda, por el pago de cuotas periódicas, que comprende el pago de intereses, por un plazo determinado, al final del cual, el arrendatario tiene el derecho de ejercer la opción de compra del inmueble.