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FRÁNCFORT (Agencias).- Deutsche Bank, el mayor banco de Alemania, anunció esta mañana un fuerte recorte de su planilla, en 15.000 puestos de trabajo, así como el retiro de sus oficinas en diez países, entre ellos, Perú. 

La decisión se da en momentos en que el nuevo presidente ejecutivo, John Cryan, busca implementar una profunda reestructuración de la entidad financiera con el objetivo de recortar sus costos en 3.800 millones de euros para 2018, tras haber registrado pérdidas récord de 6.024 millones de euros en el tercer trimestre del año.

Del total de empleos que se recortarán, 9.000 son empleos propios y los demás, consultores externos. También se suprimirá el dividendo ordinario para los ejercicios fiscales del 2015 y el 2016, medida que no ocurría desde los años cincuenta del siglo pasado.

Además de Perú, Deutsche Bank detalló que cerrará sus operaciones en Argentina, Chile, México, Uruguay, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Malta y Nueva Zelanda, además de transferir su negocio de ‘trading’ en Brasil a centros regionales y globales.

Cryan comentó que el banco va a reforzar sus finanzas y retener dinero para pagar por los errores cometidos en el pasado. “No creo que 2016 y 2017 sean años fuertes”, anotó.

El nuevo presidente ejecutivo del Deutsche Bank está bajo presión para reformar el mayor banco de Alemania, en medio de costosos litigios por escándalos del pasado y las consecuencias de un retiro de los mercados en Asia, que han llevado su valoración muy por debajo de la de sus rivales.

"Deutsche Bank no tiene un problema de estrategia. Sabemos exactamente donde queremos ir. Pero hemos tenido un grave problema en la aplicación", sostuvo en una conferencia con periodistas.

El banco reportó una subida del 20% en los ingresos de su lucrativo negocio de operaciones en los mercados de bonos en el tercer trimestre, lo que ayudó a suavizar el impacto de la pérdida récord antes de impuestos de 6.000 millones de euros que el grupo anunció previamente.