Arca Continental, la firma que en setiembre adquirió el 47,52% de las acciones de Corporación Lindley, la embotelladora en Perú de Coca-Cola e Inca Kola, no la tendrá fácil con los tenedores de acciones de inversión de la compañía peruana, quienes han mostrado en los últimos días su desacuerdo con la operación.

Mediante un comunicado, los dueños de estas acciones de inversión manifestaron esta tarde su rechazo a la oferta anunciada unas horas antes por Arca para hacerse de sus títulos pues consideran que el precio planteado no es ni justo ni equitativo.

Según el hecho de importancia, difundido por Lindley ante la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), Arca Continental ofrece pagar US$0,89 por cada acción de inversión. Pero los inversionistas calculan que el valor real es de US$2,946.

"El precio pagado a la familia Lindley implica asignar un valor de más de US$1.900 millones al patrimonio de la compañía. Las acciones de inversión representan poco más del 11% del patrimonio de Lindley. Si se les reconoce la parte proporcional del equity value, el valor que les corresponde es de US$210 millones. El precio de US$0,89 anunciado por Arca es asignarle un valor de aproximadamente US$64 millones a todas las acciones de inversión, es decir apenas el 30% de lo que es su valor proporcional en el equity de la compañía", argumentaron.

Consideraron, además, que los términos en los que se estructuró la transacción entre Arca y la Familia Lindley incluyeron una “alocación” del valor a favor de las acciones comunes y el non-compete con el propósito de favorecer o privilegiar al accionista controlador en detrimento de ellos.

Anotaron que su argumento se ampara en la Ley 27028, la cual señala que las acciones de inversión tienen los mismos derechos económicos que las acciones comunes.

La semana pasada, el grupo de los poseedores de acciones de inversión, liderados por las firmas chilenas Bancard (ligada al expresidente Sebastián Piñera), Fratelli Investment (de propiedad de la familia Solari), y la compañía financiera Larrain Vial, enviaron cartas a los reguladores en Perú y México para que analicen el acuerdo de venta entre Lindley y Arca Continental pues consideraban que sus derechos habían sido vulnerados.

Lindley respondió que a este tipo de inversionistas no les correspondía dar luz verde a la transacción pues el tipo de títulos que poseen no les otorga derechos políticos sobre la empresa.