Ayar López Cano y Rocío Chávez Pimentel tienen un extenso historial de desfalco a otros empresas en problemas.
Ayar López Cano y Rocío Chávez Pimentel, los socios de Rigth Business (Ribsa), sumarían un nuevo desfalco a su extenso historial de malos manejos cada vez que toman la batuta de la liquidación de empresas en problemas.

El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y la Propiedad Intelectual (Indecopi) resolvió abrirles un proceso sancionador por supuestamente haber desviado aproximadamente US$1 millón de las arcas de Doe Run.

La sustracción ilegal del dinero de la firma minero-metalúrgica, hoy en la búsqueda de un nuevo liquidador, se habría dando entre los años 2012 y 2014 mediante directivos de Right Business, quienes fueron contratados como asesores externos.

El monto fue estimado por la Oficina de Auditoria Interna de Doe Run, luego de la denuncia que los acreedores laborales de la refinería realizaron ante Indecopi, informó el diario El Comercio.

TAMBIÉN CON LA U
No es la primera denuncia que contra López Cano y Chávez recibe este año el Indecopi. En enero, los nuevos administradores del Club Universitario de Deportes informaron que Right Business dejaba un déficit de más de S/.15 millones, y además había consumido los ingresos generados por derechos de televisión hasta junio del 2015, reportó el portal de noticias lamula.pe.

El actual administrador del equipo crema, Raúl Leguía, comentó en febrero que Ribsa había gastado la suma de US$100 mil en la confección de 51 ternos y camisas.

LARGO HISTORIAL
Creada a mediados de los años 90, Ribsa se ha hecho cargo de la liquidación de al menos 80 empresas en el país. Una investigación de PODER reveló los oscuros manejos en al menos cinco compañías.

Debido a estas prácticas irregulares, la liquidadora ha sido involucrada en una investigación por lavado de activos que rastrea sospechosas operaciones de dinero, cuentas bancarias de su red de operadores y otros capitales inmobiliarios de origen desconocido en constructoras en Lima y en empresas en Panamá.

La pesquiza de PODER desmenuzó el modus operandi de Ribsa en Transportes Lima Metropolitana, Fábrica de Tejidos La Unión, Compañía Embotelladora del Pacífico (Cepsa), Compañías Unidas Vitarte Victoria Inca (Cuvisa) y Compañía Inmobiliaria y de Inversiones San Andrés, la empresa que administraba la conocida pollería “El Rancho” de Miraflores.